El fenómeno de El Niño se fortalece y amenaza con golpear a Centroamérica con una sequía prolongada, presión sobre los precios y riesgo para la generación eléctrica. Un informe especial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que un episodio fuerte podría costar hasta 1% del PIB a los países del istmo entre el primer y el segundo año posterior al fenómeno.
La CEPAL advierte además que hay más de 90% de probabilidad de que El Niño alcance intensidad muy fuerte entre el otoño y el invierno de 2026-2027. El impacto no será uniforme: depende de la geografía, la exposición de los ecosistemas y la vulnerabilidad de la población.
En Centroamérica, el fenómeno se manifiesta con una reducción sustancial de las lluvias acumuladas y un aumento de la temperatura. La sequía se concentra «de forma alarmante» en el corredor seco, que cruza Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Probabilidad de El Niño muy fuerte | Más de 90% |
| Pérdida potencial en Centroamérica | Hasta 1% del PIB |
| Pérdida acumulada en América Latina y el Caribe | 2% del PIB en tres años |
| Probabilidad de déficit de lluvias en octubre-diciembre | 60% para generación hidroeléctrica |
| Personas en inseguridad alimentaria en 2015-2016 | 3,5 millones en el corredor seco |
El corredor seco
El informe recuerda que en el episodio de 2015-2016 unos 3,5 millones de personas quedaron en inseguridad alimentaria en el corredor seco. La FAO estima que algunas áreas de cultivo y pastoreo de Centroamérica y el Caribe tienen más de 70% de probabilidad de sufrir sequía en los próximos meses.
El impacto también se sentirá en los precios. La CEPAL simuló un aumento de temperatura similar al de El Niño de 2023-2024 y encontró que la inflación subiría entre 0,40 y 0,93 puntos porcentuales en Centroamérica y República Dominicana. El cálculo es conservador porque no incluye los efectos directos de la sequía.
Energía y crecimiento
La región también enfrenta un riesgo energético. En el trimestre de octubre a diciembre de 2026, la probabilidad de déficit de lluvias para la generación hidroeléctrica alcanza su nivel más alto, con 60%. La baja redundancia de los sistemas eléctricos puede amplificar las fallas locales.
Para el conjunto de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, un El Niño fuerte podría causar una pérdida cercana al 1% del PIB. En el resto de América Latina los efectos varían: un episodio extremo podría reducir el crecimiento en 4,4 puntos porcentuales en Ecuador, 4,1 en Perú, 0,9 en Colombia y 0,5 en Chile.
Las costas de Ecuador y Perú enfrentarían lluvias extraordinarias e inundaciones, con una fuerte caída de la pesca. En los episodios extremos de 1972-1973 y 1997-1998, las capturas de la región bajaron 52,7% y 26,9%, respectivamente.
Qué recomienda la CEPAL
El organismo propone alertas tempranas, infraestructura resistente, seguros climáticos, diversificación de la generación eléctrica, gestión del agua por cuenca y refuerzo de la protección social para los hogares más vulnerables.
Para El Salvador, el aviso llega en un momento de precios sensibles en la canasta básica y de una economía que depende de las remesas y del consumo interno. La sequía puede golpear la producción agrícola, encarecer alimentos y presionar el gasto público.