Medio ambiente y clima · Tierra y agua

La cuenca del río Lempa: la infraestructura natural de tres países

El Lempa drena 17.790 km² en Guatemala, Honduras y El Salvador y aporta el 56,9% del agua superficial del país. Su cuenca sostiene cuatro centrales hidroeléctricas, la mayor planta potabilizadora y un embalse declarado sitio Ramsar.

Ilustración editorial sobre la cuenca trinacional del río Lempa
Ilustración: Infolenca · Edición 2026

Lo esencial

17.790 km²

de superficie tiene la cuenca trinacional: 10.082 km² en El Salvador, 5.251 km² en Honduras y 2.457 km² en Guatemala.

SNET, 2005
56,9%

de las aportaciones hídricas anuales del país provienen de la región hidrográfica del Lempa, según el promedio 1970–2012.

López Díaz y Valle Cuéllar, UCA, 2025
472,6 MW

suman las cuatro centrales hidroeléctricas construidas en el cauce del Lempa y en el lago de Güija.

SIGET, 2015

El río Lempa no nace en El Salvador. Se origina en el departamento de Chiquimula, en Guatemala, a una elevación aproximada de 1.500 metros sobre el nivel del mar, cruza una franja de Honduras y entra al territorio salvadoreño por el noreste de Chalatenango. Desemboca en la planicie costera del Pacífico, entre los departamentos de San Vicente y Usulután, después de recorrer 422 kilómetros. De ellos, 360,2 kilómetros corren dentro de El Salvador.

Ese trayecto define algo que la discusión pública suele olvidar: el agua que abastece a buena parte del país no se genera dentro de sus fronteras. La cuenca del Lempa es compartida, y su parte alta está en Guatemala y Honduras. Lo que ocurre en esas laderas, desde la cobertura forestal hasta el uso de agroquímicos, llega al cauce salvadoreño.

Este cuaderno describe la cuenca como lo que es: una infraestructura natural. Antes de que exista una tubería, un embalse o una central eléctrica, la cuenca capta lluvia, la infiltra, la filtra y la entrega en un calendario que no siempre coincide con la demanda. Entender ese sistema es la condición para discutir cualquier obra, tarifa o conflicto por el agua.

Un río que nace fuera del país

El Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) describe el Lempa como el río más largo de Centroamérica. Su cuenca trinacional tiene una superficie total de 17.790 kilómetros cuadrados: 10.082 en El Salvador, 5.251 en Honduras y 2.457 en Guatemala. La elevación máxima de la cuenca llega a 2.805 metros sobre el nivel del mar, en las montañas de Honduras.

La proporción importa. Más de la mitad del área de la cuenca está en territorio salvadoreño, de modo que el país es el principal usuario y, al mismo tiempo, el principal dependiente de un sistema que no controla por completo. Un tercio de la cuenca queda en los dos vecinos.

Un estudio de la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano, publicado en 2002, detalla el reparto del cauce principal: 360,2 kilómetros en El Salvador, 31,4 kilómetros en Honduras y 30,4 kilómetros en Guatemala, donde el río recibe el nombre de Olopa. El mismo trabajo señala que la cuenca ocupa el 47,91% del territorio nacional, se extiende por trece de los catorce departamentos —todos menos Ahuachapán— y tiene un perímetro de 1.105,5 kilómetros.

El reparto de la cuenca, en cifras

Los datos de superficie permiten ordenar la conversación. La tabla siguiente usa las cifras del SNET y de Zamorano, que coinciden en el área total y en los kilómetros de cauce por país.

La cuenca del Lempa por país

PaísSuperficie en la cuenca (km²)ParticipaciónKilómetros del cauce principal
Guatemala2.45713,8%30,4
Honduras5.25129,5%31,4
El Salvador10.08256,7%360,2
Total17.790100%422,0

Fuente: SNET (2005) y Zamorano (2002). Porcentajes calculados sobre el área total.

La cuenca no es únicamente un mapa: es una unidad de drenaje. Todo lo que se hace dentro de ella —sembrar, talar, urbanizar, verter— termina en el mismo cauce y, finalmente, en el Pacífico. Por eso las decisiones sobre una ladera en Chiquimula o en Ocotepeque tienen consecuencias medibles en la planta potabilizadora que abastece a San Salvador.

El peso demográfico confirma esa centralidad. El estudio de Zamorano, con base en el censo de 1992, contabilizó 3.967.159 habitantes en la porción salvadoreña de la cuenca, equivalentes al 77,5% de la población del país, distribuidos en 162 municipios. Es la cifra oficial más detallada que aparece en la literatura revisada y tiene más de tres décadas: no sirve para describir la población actual, pero sí para mostrar la escala histórica del territorio que drena el Lempa.

La infraestructura natural: qué hace la cuenca antes de la tubería

La primera función de la cuenca es concentrar el agua. Un artículo de 2025 publicado en Estudios Centroamericanos, la revista de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, calcula que la región hidrográfica del Lempa aporta el 56,9% de las contribuciones hídricas anuales promedio del país, con 11.538,8 millones de metros cúbicos al año. El cálculo usa el promedio 1970–2012 del Sistema de Información Hídrica.

La segunda función es abastecer. La Planta Potabilizadora Torogoz, que capta agua del Lempa, amplió su capacidad de producción de 1,6 a 3,0 metros cúbicos por segundo hacia 2022. Según datos de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados citados en ese mismo artículo, al menos 1,5 millones de personas en once municipios del área metropolitana de San Salvador se abastecen de esa fuente.

La red que alimenta ese sistema es extensa. El estudio de Zamorano, con datos del MARN de 2001, calcula en 6.507 kilómetros la longitud de todos los ríos de cauce permanente de la cuenca: 4.715 en El Salvador, 1.223 en Honduras y 569 en Guatemala. Ese entramado es el que recoge la lluvia de las laderas y la conduce al cauce principal.

La tercera función es amortiguar. La cuenca retiene agua en el suelo, la libera poco a poco y modera las crecidas. Cuando esa capacidad se reduce por deforestación, erosión o sellado del suelo urbano, el agua llega más rápido y más sucia: el mismo volumen que antes se infiltraba ahora escurre por la superficie y arrastra sedimentos.

Hay una cuarta función, menos visible: la cuenca transporta y deposita sedimentos. Ese material forma playones, delta y suelo agrícola, pero también llena embalses y reduce la vida útil de las obras. La cuenta de la infraestructura natural y la de la infraestructura construida se cruzan en ese punto.

Cuatro centrales en el cauce

El Lempa es también la columna vertebral eléctrica del país. Sobre su cauce y en el lago de Güija se construyeron cuatro centrales hidroeléctricas: Guajoyo, Cerrón Grande, 5 de Noviembre y 15 de Septiembre. La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones registra sus capacidades instaladas en el informe estadístico del sector, con datos de 2014.

Centrales hidroeléctricas asociadas al Lempa

CentralCapacidad instalada (MW)
Guajoyo19,8
Cerrón Grande172,8
5 de Noviembre100,0
15 de Septiembre180,0
Total hidráulico del país472,6

Fuente: SIGET, informe estadístico del subsector eléctrico, datos de 2014 (publicado en 2015).

La concentración es alta. El artículo de la UCA señala que más del 95% de la potencia hidráulica del país se concentra en la cuenca del Lempa. La Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa generó 1.565,5 gigavatios hora en 2021, lo que representó más del 28% de los requerimientos de energía del país ese año, según la misma fuente.

Los embalses introducen un cambio que no siempre se discute: convierten un río de régimen estacional en una serie de depósitos que se llenan y se vacían según la operación. En 2014, el nivel del embalse de Cerrón Grande pasó de 231,92 metros sobre el nivel del mar en mayo a 243,09 en octubre, y la descarga total mensual varió entre 48,35 y 279,90 metros cúbicos por segundo. Son números de operación, no de ecología, pero explican por qué el río aguas abajo ya no se comporta como un río libre.

El embalse que también es humedal

El embalse de Cerrón Grande es el mayor cuerpo de agua dulce del país y fue declarado sitio Ramsar el 22 de noviembre de 2005. La ficha oficial registra 60.698 hectáreas de humedal, de las cuales unas 13.500 corresponden al espejo de agua del embalse. El sitio abarca catorce municipios de Chalatenango, San Salvador, Cuscatlán y Cabañas, con una población ribereña estimada en 98.041 habitantes.

La ficha describe un ecosistema que combina el embalse con playones, isletas, parches de bosque tropical seco y una laguneta estacional. Registra al menos 15 especies de peces, 12 de ellas nativas, y lo identifica como el cuerpo de agua continental con mayor producción pesquera del país: 2.105 toneladas en 1997, 1.768 en 1998 y 2.049 en 1999.

También enumera sus problemas: contaminación del agua y eutrofización, deforestación, erosión y la presencia del jacinto de agua, una planta exótica que cubre superficies y afecta la pesca, la navegación y la calidad del agua. El documento es de 2004 y describe una situación que no ha desaparecido.

Sedimentos, aguas residuales y calidad

La calidad del agua es el punto donde la cuenca muestra su factura. Según el informe de calidad de ríos citado por López Díaz y Valle Cuéllar, el 78,7% de las muestras tomadas en cuerpos de agua del país presentaban una calidad mala o pésima, y el 79% de los ríos necesitaban planes de descontaminación. La fuente original es un reporte del Ministerio de Medio Ambiente de 2021.

El origen de esa carga está documentado. La Estrategia Nacional de Saneamiento Ambiental de 2013, citada en el mismo artículo, señalaba que el 95% de las aguas residuales domésticas se descargaban en un cuerpo receptor sin ningún tratamiento. A eso se suman vertidos industriales, residuos sólidos y escorrentía agrícola.

En la estación lluviosa el problema cambia de forma. El presidente de ANDA, Jorge Castaneda, explicó en mayo de 2025 que las lluvias convierten el Lempa en un río de color chocolate por el arrastre de sedimentos desde las zonas altas de la cuenca, y que esa turbidez complica la potabilización en la planta Torogoz. Buena parte de la tierra arrastrada proviene, según sus declaraciones, de actividades agrícolas dentro y fuera del país.

Un reporte de la Red Trinacional por el Rescate del Río Lempa, difundido en diciembre de 2025, sostiene que la calidad promedio del agua puede calificarse como regular, con un descenso de unos diez puntos en el índice de calidad en los últimos dieciséis años en las secciones altas y medias. El documento también alerta sobre la reducción del caudal: tramos que antes llevaban agua permanente mostraron sequías en 2025.

La gobernanza del Trifinio

Una cuenca de tres países necesita alguna forma de coordinación. La existente nació antes que el debate climático: el Plan Trifinio se formuló a partir de un acuerdo de cooperación firmado en 1986 con la Organización de los Estados Americanos y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.

  1. 1986: El Salvador, Guatemala y Honduras firman el acuerdo de cooperación para formular un plan de desarrollo integral en la región fronteriza.
  2. 1987: los vicepresidentes y el designado a la presidencia suscriben la Declaración de la Reserva Internacional de la Biosfera La Fraternidad, en el macizo de Montecristo.
  3. 1988: el Plan Trifinio se aprueba en Copán Ruinas y Santa Rosa de Copán, Honduras.
  4. 1997: el Tratado entre las Repúblicas de El Salvador, Guatemala y Honduras para la ejecución del Plan Trifinio se firma en la ciudad de Guatemala, el 31 de octubre.
  5. 2022–2026: se ejecuta el proyecto Fomentando la Seguridad Hídrica en la Región Trifinio, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, implementado por el PNUMA y ejecutado por la OEA.
  6. 2026: concluye el diálogo trinacional para construir un Programa de Acción Estratégica para la cuenca del Lempa.

Ese último proceso terminó en mayo de 2026 con un taller en la ciudad de Guatemala. La Comisión Trinacional del Plan Trifinio reportó diez espacios de consulta y diálogo en los tres países, con cerca de 400 representantes de instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones comunitarias, sociedad civil, academia y actores territoriales.

En julio de 2026, la Autoridad Salvadoreña del Agua informó del cierre de tres proyectos demostrativos en la cuenca alta. El balance oficial menciona 2.270 personas beneficiadas y más de 1.100 hectáreas con mejor gestión, además de 151 camas africanas para el secado de café, la modernización de sistemas comunitarios de agua en Metapán y El Guayabito y reservorios con capacidad para 50.000 litros.

Son intervenciones pequeñas frente a la escala del problema, y así conviene leerlas. La cuenca tiene 17.790 kilómetros cuadrados; un proyecto de 1.100 hectáreas cubre una fracción mínima. Su valor está en probar mecanismos —fondos de agua, compensación, café de ciclo cerrado— que podrían replicarse, no en resolver el balance hídrico por sí solos.

La demanda que presiona la cuenca

El agua de la cuenca no se usa solo para beber. Las estimaciones del Ministerio de Medio Ambiente para el Plan Nacional de Gestión Integrada del Recurso Hídrico, citadas en el artículo de la UCA, proyectaban para 2022 una demanda bruta de 2.468,1 millones de metros cúbicos, con el sector agropecuario a la cabeza.

Demanda bruta estimada por sector en El Salvador, 2022

SectorMillones de m³Participación
Agropecuario1.322,4353,6%
Abastecimiento715,0829,0%
Energía256,2810,4%
Acuícola88,553,6%
Industria81,223,3%
Hotelero4,540,2%
Total2.468,10100%

Fuente: MARN, 2017, citado en López Díaz y Valle Cuéllar (2025).

La industria también se concentra en la cuenca. Según datos de la Autoridad Salvadoreña del Agua de 2022 citados en el mismo artículo, el 62% de las 18.429 industrias identificadas en el país estaban en la región hidrográfica del Lempa: 11.359 establecimientos con una demanda anual de 75,15 millones de metros cúbicos. La cuenca es, a la vez, la fuente principal y el principal punto de descarga.

La tendencia tampoco es estable. Entre 2012 y 2022 la demanda pasó de 2.120,41 a 2.468,1 millones de metros cúbicos, un aumento de 347,69 millones, equivalente a 16,4 puntos porcentuales en una década. Cualquier discusión sobre disponibilidad futura tiene que empezar por reconocer ese crecimiento, que ocurre sobre una oferta que no aumenta.

Lo que falta medir

El país tiene estaciones meteorológicas del SNET y del MARN, un sistema de información hídrica y reportes periódicos de calidad. Lo que falta es continuidad y granularidad. Un dato de lluvia anual no dice cuánta agua se infiltró en un acuífero, cuánta se extrajo de un pozo ni cuánta se perdió en una red municipal.

Hay tres vacíos que cualquier política hídrica tendría que cerrar. El primero es la contabilidad del agua subterránea: cuánta se extrae, cómo evolucionan los niveles y qué pozos abastecen a comunidades enteras. El segundo es el uso real por sector, con medidores y registros públicos. El tercero es el sedimento: cuánto llega al embalse cada año y cuánta capacidad útil se pierde.

Ninguno de esos vacíos se resuelve con una obra nueva. Se resuelven con medición sostenida, publicación de series y acuerdos entre instituciones que hoy miden cosas distintas con criterios distintos. La cuenca del Lempa ya funciona como infraestructura; la pregunta es si el país va a operarla con información o a ciegas.

Mientras eso no ocurra, la discusión pública seguirá saltando entre dos frases: que el Lempa es la riqueza del país y que el Lempa se está muriendo. Las dos pueden ser ciertas al mismo tiempo. Lo que falta es el dato que permita saber en qué tramo, con qué magnitud y desde cuándo.

Cómo se hizo este artículo

Se cruzaron la ficha geológica del SNET, el estudio de Zamorano, el informe estadístico de la SIGET y el artículo peer-reviewed de Estudios Centroamericanos, que a su vez cita datos del MARN, de ANDA y del Sistema de Información Hídrica. Las cifras de superficie y longitud se contrastaron entre SNET y Zamorano, que coinciden. Las declaraciones de ANDA se toman de la cobertura periodística de ContraPunto y se atribuyen a su autor; el reporte de la Red Trinacional se usa como fuente de prensa, no como estudio publicado en abierto.

  • Serie: Tierra y agua
  • Fuentes citadas: 8
  • Revisión editorial: Moisés Bonilla · Editor
  • Publicado: 20/10/2026 20:55
  • Correcciones: política pública

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua aporta la cuenca del Lempa a El Salvador?

Según el cálculo basado en el Sistema de Información Hídrica, la región hidrográfica del Lempa aporta el 56,9% de las contribuciones hídricas anuales promedio del país: unos 11.538,8 millones de metros cúbicos al año, con el promedio 1970–2012. Es la principal fuente de agua superficial del territorio.

¿Por qué se dice que la cuenca del Lempa es transfronteriza?

Porque su área se reparte entre tres países: 10.082 km² en El Salvador, 5.251 km² en Honduras y 2.457 km² en Guatemala, sobre un total de 17.790 km². El río nace en Chiquimula, Guatemala, y recorre 422 kilómetros hasta el Pacífico, de los cuales 360,2 están en territorio salvadoreño.

¿Qué porcentaje de la electricidad del país depende del Lempa?

Las cuatro centrales asociadas al río y al lago de Güija suman 472,6 MW de capacidad instalada. El artículo de la UCA señala que más del 95% de la potencia hidráulica nacional se concentra en la cuenca, y que CEL generó 1.565,5 GWh en 2021, más del 28% de los requerimientos de energía del país.

¿Cuál es el principal problema de calidad del agua en la cuenca?

La combinación de aguas residuales sin tratar, vertidos industriales, residuos sólidos y escorrentía agrícola. El 78,7% de las muestras de cuerpos de agua del país presentaban calidad mala o pésima, según el informe de 2021 citado por la UCA, y en la estación lluviosa el arrastre de sedimentos complica la potabilización.

Fuentes y documentos

  1. Nacimiento y desarrollo del río Lempa Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) · 2005-05 Área de la cuenca por país (17.790 km²), longitud del cauce (422 km) y elevaciones.
  2. Crisis y desigualdades socioeconómicas en el acceso al agua en El Salvador: un análisis desde el ciclo hidrosocial Estudios Centroamericanos (UCA), vol. 80, núm. 783 · 2025-12 Aportación hídrica del Lempa, demanda por sector, industrias, planta Torogoz y cifras de calidad del agua.
  3. Informe estadístico del subsector eléctrico 2014 Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET) · 2015-05 Capacidad instalada por central hidroeléctrica y operación del embalse de Cerrón Grande.
  4. Ficha Informativa de los Humedales de Ramsar: Embalse Cerrón Grande (sitio 1592) Convención Ramsar / MARN · 2004-04-30 Superficie del humedal, población ribereña, especies de peces, capturas y amenazas.
  5. Concluye proceso de diálogo trinacional para la construcción del Programa de Acción Estratégica de la cuenca del río Lempa Comisión Trinacional del Plan Trifinio · 2026-05-08 Diez espacios de consulta y cerca de 400 participantes en el diálogo trinacional.
  6. ASA participa en el cierre de proyectos demostrativos que fortalecen la seguridad hídrica en la Región Trifinio Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA) · 2026-07-20 2.270 personas beneficiadas y más de 1.100 hectáreas en la cuenca alta del Lempa.
  7. Lluvias intensas tiñen el Lempa de «chocolate» y complican el tratamiento de agua, advierte presidente de ANDA ContraPunto · 2025-05-20 Declaraciones de Jorge Castaneda sobre sedimentos y potabilización en la planta Torogoz.
  8. La calidad del agua del río Lempa está mala según estudios ContraPunto · 2025-12-06 Reporte de la Red Trinacional por el Rescate del Río Lempa: índice de calidad y reducción de caudal.

Autoría y revisión

Redacción infolenca

Equipo editorial

Equipo editorial de Infolenca. Redacta y documenta los cuadernos de la Edición 2026 sobre medio ambiente, clima, historia y patrimonio de El Salvador y Centroamérica.

Revisión editorial: Moisés Bonilla · Editor

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