El ISV —también llamado IVA— es el impuesto que se paga al comprar bienes o servicios gravados. En El Salvador la tasa general es del 13%. La calculadora sirve para dos operaciones distintas: agregar el impuesto a un precio sin IVA o quitarlo de un precio que ya lo incluye.
La confusión más común es restar 13% al precio final. Eso no da la base: si un producto cuesta $113 con IVA, el impuesto no es 13% de $113, sino $13 sobre una base de $100. Para quitarlo hay que dividir entre 1,13, no multiplicar por 0,87.
Agregar IVA
Si tenés el precio sin impuesto, la cuenta es directa: base × 13% = IVA; base + IVA = total. Un servicio de $200 sin IVA genera $26 de impuesto y un total de $226. Un producto de $50 genera $6.50 y un total de $56.50.
Ejemplos de IVA agregado
| Base sin IVA | IVA 13% | Total |
|---|---|---|
| $50.00 | $6.50 | $56.50 |
| $100.00 | $13.00 | $113.00 |
| $200.00 | $26.00 | $226.00 |
| $1,000.00 | $130.00 | $1,130.00 |
Fuente: Cálculo propio con tasa de 13%.
Quitar IVA
Si el precio ya incluye IVA, la base se obtiene dividiendo el total entre 1,13. El impuesto es la diferencia entre el total y la base. Con $113: base = 113 ÷ 1,13 = $100; IVA = 113 − 100 = $13. Con $56,50: base = $50; IVA = $6,50.
Ese cálculo es el que necesita un contador para separar el IVA de una venta, o un consumidor para saber cuánto del precio es impuesto. No es lo mismo que aplicar 13% al total: 13% de $113 son $14,69, una cifra incorrecta.
Quién paga el ISV
El ISV lo paga el consumidor final en el precio. El vendedor o prestador lo cobra, lo registra y lo entera al fisco. Por eso la factura debe discriminar la base y el impuesto: no es un costo del negocio, sino un monto que se traslada.
Los contribuyentes inscritos pueden acreditar el IVA de sus compras relacionadas con la actividad. Esa mecánica es parte del régimen de IVA y requiere contabilidad y declaración mensual. La calculadora no reemplaza esa liquidación: solo separa base e impuesto en un precio.
Qué está gravado y qué no
La tasa general es 13%, pero no todos los bienes y servicios están gravados. La ley establece exenciones y tratamientos especiales para ciertos alimentos, servicios educativos, salud, transporte y otras operaciones. Por eso no conviene aplicar 13% a todo sin revisar la norma.
La calculadora aplica la tasa general. Si el producto o servicio está exento, no corresponde agregar IVA. Si tiene una tasa distinta o un régimen especial, el resultado no aplica. Ante la duda, la referencia es la factura y la normativa del Ministerio de Hacienda.
Cómo usar la calculadora
Elegí el modo: «agregar IVA» si tenés el precio sin impuesto, o «quitar IVA» si el precio ya lo incluye. Ingresá el monto y la herramienta muestra la base, el impuesto y el total. El cálculo se hace en tu navegador, sin enviar datos.
El resultado se redondea a dos decimales. En una factura, el redondeo puede variar por centavos según la forma de cálculo del sistema. Para montos grandes, la diferencia es mínima; para una decisión contable, la referencia es el documento emitido.
Errores frecuentes
- Restar 13% al precio final en vez de dividir entre 1,13.
- Aplicar 13% a productos exentos.
- Confundir el IVA con la retención de renta: son impuestos distintos.
- No discriminar la base y el impuesto en la factura.
- Sumar el IVA dos veces cuando el precio ya lo incluía.
La calculadora ayuda a detectar esos errores, pero no decide si una operación está gravada. Esa decisión depende de la ley y de la actividad. Para una factura o una declaración, conviene consultar con un contador.
La factura y el crédito fiscal
En una factura gravada deben aparecer la base imponible y el IVA por separado. Esa separación no es un capricho: permite al comprador contribuyente acreditar el impuesto de sus compras y al vendedor declarar el impuesto de sus ventas. Sin el desglose, la cadena tributaria se rompe.
El crédito fiscal no aplica a cualquier compra ni a cualquier comprador. Requiere una operación relacionada con la actividad y un documento válido. La calculadora separa base e impuesto, pero no determina si ese IVA es acreditable; esa evaluación es contable y legal.
Precios que confunden
Muchos precios al público se muestran con IVA incluido y otros sin IVA. Un mismo producto puede parecer más barato en un local que en otro solo porque uno exhibe la base y el otro el total. Comparar precios exige saber cuál de los dos se está mirando.
En una cotización de servicios, el proveedor puede indicar «más IVA». Eso significa que el monto cotizado no incluye el impuesto y el total será 13% mayor. Si la cotización dice «IVA incluido», el impuesto ya está dentro y no debe sumarse otra vez.
Cómo revisar una factura
Primero, verificá que la base multiplicada por 13% dé el IVA. Segundo, que la suma de base e IVA dé el total. Tercero, que el total coincida con lo pagado. Si alguna de las tres cuentas falla, pedí la corrección antes de archivar el documento.
En compras pequeñas, la diferencia puede ser de centavos por redondeo. En compras grandes o en una declaración mensual, un error de base puede afectar el crédito fiscal y la declaración. La revisión no requiere ser contador; requiere hacer las tres cuentas.
El ISV en el presupuesto
Para un hogar, el ISV está dentro del precio y no siempre se ve. Al presupuestar, conviene trabajar con precios finales, no con bases: el dinero que sale de la cuenta es el total. Si un servicio cotiza sin IVA, hay que sumar 13% antes de comparar con el presupuesto.
Para un negocio, el ISV es un flujo que entra y sale. Cobrarlo no significa ganarlo: una parte se declara y se entera. Mezclar la caja del impuesto con la caja del negocio es un error frecuente que se nota al momento de pagar la declaración.
Por qué la tasa es 13%
La tasa general del ISV en El Salvador es 13% en la práctica general del país. No es una tasa única para todas las operaciones: la ley puede establecer exenciones, sujetos excluidos y tratamientos especiales. La calculadora usa la tasa general porque es la que se aplica a la mayoría de bienes y servicios gravados.
Si una operación tiene una tasa distinta, el resultado de esta herramienta no sirve. Tampoco sirve para operaciones exentas: en esos casos no hay IVA que agregar ni quitar. La clave es identificar primero el tratamiento tributario y después hacer la cuenta.
Un ejemplo completo
Una persona compra un electrodoméstico de $226 con IVA incluido. La base es $200, el impuesto es $26 y el total es $226. Si el vendedor le muestra una factura con base $226 e IVA $29,38, algo no cuadra: estaría aplicando el impuesto sobre un precio que ya lo incluía.
Revisar esa diferencia es útil para el consumidor y para el negocio. El ISV no es un misterio: es una multiplicación o una división, siempre que se sepa en qué punto de la cadena está el precio.