La Gran Muralla China, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, se extiende a lo largo de más de 21,000 kilómetros atravesando 15 provincias, 97 prefecturas y 404 condados, según informó CNN en un detallado reportaje. Construida a lo largo de más de dos milenios, esta estructura no es un muro continuo, sino un conjunto de secciones que incluyen torres, fortalezas y barreras naturales.
Yongtai Turtle City: Fortaleza con forma de tortuga
Ubicada en el condado de Jingtai, provincia de Gansu, esta ciudad fortificada data de la dinastía Ming y fue completada en 1608. Su forma ovalada, que recuerda a una tortuga, le otorgó su nombre. En su apogeo, albergó a 2,000 infantes y 500 unidades de caballería. Actualmente, es una de las ciudades amuralladas mejor conservadas de China y un destino recomendado por su autenticidad y valor histórico.
Mutianyu y Jiankou: Contraste entre restauración y naturaleza salvaje
Estas dos secciones contiguas en las montañas de Beijing suman aproximadamente 25 kilómetros. Mutianyu, restaurada en los años 80, es la parte más turística y accesible, con opciones como teleféricos para quienes no desean caminar. Por otro lado, Jiankou, conocida como la "muralla salvaje", permanece sin comercializar y ofrece una experiencia más aventurera, aunque con restricciones recientes por motivos de seguridad.

Bataizi: Ruinas y legado religioso
En el pueblo de Bataizi, dentro de la sección Motianling, se encuentran las ruinas de una iglesia gótica construida en 1876 bajo la dirección de un misionero alemán. La combinación de estas ruinas con la muralla de tierra compactada crea un paisaje único que atrae a visitantes interesados en la historia y la arquitectura.
Laoniuwan: Donde la Gran Muralla se encuentra con el río Amarillo
Situada en el condado de Pianguan, provincia de Shanxi, esta sección destaca por su proximidad al río Amarillo. Construida en 1467, la fortaleza Laoniuwan y la torre Wanghe, construida en 1544, ofrecen vistas impresionantes del cañón del río y representan uno de los pocos lugares donde la muralla se encuentra con un cuerpo de agua.
Simatai: Desafío para los excursionistas
Construida en 1373 y ampliada durante la dinastía Ming, Simatai es famosa por la Torre de las Hadas, de difícil acceso, y la Torre Wangjing, que ofrece vistas panorámicas. Esta sección es ideal para quienes buscan una experiencia de senderismo exigente combinada con paisajes espectaculares.
Dushikou: Muralla de piedra apilada
Ubicada en la provincia de Hebei, esta sección destaca por su construcción con piedras apiladas en lugar de ladrillos cocidos, característica común en otras partes cercanas a Beijing. Su visita es recomendable en verano, cuando los alrededores presentan un paisaje verde y fresco.
Contexto histórico y turístico
La construcción de la Gran Muralla comenzó hace más de 2,500 años durante el período de Primavera y Otoño y continuó hasta el siglo XVII. A lo largo del tiempo, diferentes dinastías añadieron secciones para proteger sus territorios. Actualmente, algunas partes están restauradas y son accesibles para turistas, mientras que otras permanecen en estado natural o ruinoso.
El acceso a estas secciones varía: algunas cuentan con transporte público o privado recomendado, mientras que otras requieren vehículos particulares o caminatas prolongadas. Además, la gastronomía local y las opciones de alojamiento en las cercanías ofrecen una experiencia cultural completa para los visitantes.




