Medio ambiente y clima · Tierra y agua

Geotermia en El Salvador: cómo funciona y cuánto aporta

El Salvador produce cerca de una quinta parte de su electricidad con calor subterráneo. De dónde sale esa energía, cómo llega a la red, cuánto aporta y por qué Chinameca no estará lista antes de 2030.

Ilustración editorial sobre la geotermia en El Salvador
Ilustración: Infolenca · Edición 2026

Lo esencial

204,4 MW

de capacidad geotérmica instalada en los campos de Ahuachapán y Berlín.

LaGeo, 2026
21,8%

de la producción neta de electricidad del país proviene de centrales geotérmicas.

LaGeo, 2026
25 MW

capacidad de la planta de Chinameca financiada por el Banco Mundial; Feller Rate describe una primera fase de 20 MW.

Banco Mundial / Feller Rate

La exploración geotérmica en El Salvador empezó en los años setenta y no se detuvo. Hoy esa fuente aporta cerca de una quinta parte de la electricidad del país y es una de las pocas renovables que entrega energía de noche y en temporada seca. Esa constancia explica por qué aparece en casi todas las discusiones sobre la matriz eléctrica. También explica por qué su crecimiento es tan lento.

Este cuaderno explica de dónde sale el calor, cómo se convierte en electricidad, cuánto aporta hoy a la red salvadoreña y qué obstáculos enfrenta la siguiente planta.

Dos campos sobre la cadena volcánica

LaGeo, la empresa que explota el recurso, opera dos campos geotérmicos: Ahuachapán, en el extremo occidental del país, y Berlín, en Usulután. El primero tiene 95 megavatios instalados; el segundo, 109,4. En conjunto suman 204,4 MW, según la información institucional de la empresa.

LaGeo es una sociedad privada cuyo accionista mayoritario es Inversiones Energéticas S.A. de C.V., controlada a su vez por la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL). Es decir, la geotermia salvadoreña sigue siendo, en la práctica, un negocio estatal, aunque su operación se lleve con criterios comerciales y coloque parte de su energía en contratos y en el mercado spot.

Los dos campos están asociados al vulcanismo del país. Un estudio de la geóloga de LaGeo Elizabeth Torio Henríquez, presentado en el Congreso Mundial de Geotermia, documenta pozos de hasta 2.700 metros de profundidad y temperaturas medidas de hasta 303 °C en un pozo del campo Berlín. El mismo trabajo describe salmueras de unos 300 °C que circulan por fallas permeables cerca de 1.000 metros bajo el nivel del mar.

Del pozo a la turbina

El proceso empieza con un pozo de producción, perforado hasta el reservorio. Lo que sube no es vapor puro: es una mezcla de agua y vapor a alta presión. En superficie, un separador divide las dos fases. El vapor se envía a una turbina que gira un generador; el agua sobrante —la salmuera— se reinyecta al subsuelo para sostener la presión del campo.

Esa reinyección no es un detalle ambiental: es parte del negocio. La Ley de Energía Geotérmica de 2025 incluye deducciones fiscales por gastos de reinyección, y los pozos se diseñan para aislar los acuíferos superficiales de los que abastecen a las comunidades. Un campo mal manejado pierde presión y produce menos con el tiempo.

Hay una restricción física que ordena todo el resto: el calor no se transporta como el petróleo. Una central geotérmica tiene que estar donde está el recurso. Por eso la geotermia no compite por ubicación con la solar o la eólica: compite por inversión y por tiempo.

La parte cara del negocio es la perforación. En su informe de clasificación de octubre de 2025, Feller Rate señala que LaGeo preveía un capex de unos 33 millones de dólares en 2025, concentrado en nuevos pozos para sus centrales. Cada pozo es una apuesta: puede encontrar vapor, puede encontrar agua tibia y puede no encontrar nada económicamente explotable.

El ciclo binario: electricidad de lo que antes se perdía

En diciembre de 2025, la CEL inauguró en Berlín una planta de ciclo binario de 7,5 MW, con una inversión de 37 millones de dólares. La tecnología no quema nada: usa el calor residual de la salmuera que ya salió del pozo para evaporar un fluido con punto de ebullición más bajo y mover una segunda turbina. Ese calor antes se perdía.

El resultado práctico es capacidad adicional sin perforar pozos nuevos. La central de Berlín pasó a 109,4 MW y LaGeo reportó una capacidad total de 204,4 MW. Es una mejora real, pero de margen: agrega unos pocos megavatios sobre una base que tardó décadas en construirse.

Cuánto aporta hoy

LaGeo informa que su producción neta equivale al 21,8% de la electricidad que se produce en el país. Junto a ese dato convive otro cálculo: Feller Rate estima que en 2024 la geotermia aportó el 19,8% de la generación inyectada al sistema, por detrás del gas natural licuado (29%) y de la hidroeléctrica (28,7%).

La base internacional de IRENA registra para El Salvador 209,4 MW geotérmicos y 1.568,64 GWh generados en 2024, equivalentes al 18,2% de los 8.640 GWh del sistema. Las cifras no son idénticas porque miden cosas distintas: producción neta, generación inyectada y estadística internacional no siempre cubren el mismo universo de plantas ni el mismo corte de capacidad.

Capacidad geotérmica instalada en El Salvador

CentralCampoCapacidadNota
AhuachapánAhuachapán (oeste)95 MWCentrales de vapor
BerlínBerlín (Usulután)109,4 MWIncluye 7,5 MW de ciclo binario desde diciembre de 2025
Total LaGeo—204,4 MW21,8% de la producción neta del país
Participación en generación—19,8%Generación inyectada en 2024, según Feller Rate

Fuente: LaGeo; Feller Rate (octubre de 2025); ThinkGeoEnergy.

Capacidad no es energía

La comparación con la solar aclara el punto. En 2024, El Salvador tenía 739,45 MW fotovoltaicos instalados frente a 209,4 MW geotérmicos, según IRENA. Sin embargo, la geotermia generó 1.568,64 GWh y la solar 1.307,17 GWh. Con 3,5 veces menos capacidad, la geotermia produjo más electricidad.

La razón está en las horas de uso. Dividiendo generación entre capacidad, la geotermia opera del orden de 7.500 horas al año; la solar, unas 1.770. Esa diferencia es la que permite a la geotermia sostener la demanda nocturna y la que obliga a la solar a depender de baterías o de respaldo térmico.

La SIGET reportó 3.101,24 MW de capacidad instalada total al cierre de 2024, con la fotovoltaica en 734,23 MW, el 23,6% del parque. Es un hito: por primera vez la solar superó a la hidroeléctrica en capacidad. Pero el ranking por megavatios no dice cuánta energía entrega cada tecnología, y esa distinción es la que importa cuando se discute la confiabilidad del sistema.

La ley de 2025 y el capital privado

El 11 de septiembre de 2025, la Asamblea Legislativa aprobó con 57 votos la Ley de Energía Geotérmica. La norma regula la prospección, la exploración y la explotación del recurso, y asigna la supervisión a la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM). Las concesiones de explotación deberán ser aprobadas por la Asamblea.

La ley ofrece incentivos para inversión nueva: exención de aranceles por diez años en maquinaria, exención de renta por una década para ingresos de generación geotérmica y deducciones por reinyección e infraestructura. También fija multas de 5.000 a 10.000 salarios mínimos para las infracciones más graves. El objetivo declarado es atraer capital privado a un negocio que hasta ahora ha manejado el Estado.

Un marco legal no acorta la perforación. La ley puede reducir el riesgo regulatorio y mejorar la economía de un proyecto, pero no cambia el hecho de que un campo nuevo requiere años de exploración antes de la primera turbina.

Chinameca y el calendario real

El proyecto más avanzado es Chinameca, en San Miguel. En marzo de 2025, el Banco Mundial aprobó un préstamo de 150 millones de dólares para construir una planta de 25 MW en ese campo, más trabajos de exploración que permitirían desarrollar hasta 40 MW adicionales. El crédito tiene 30 años de plazo y seis de gracia, y LaGeo es la entidad ejecutora.

Feller Rate, en su análisis de LaGeo, describe esa primera fase como una planta de 20 MW. El préstamo del Banco Mundial habla de 25 MW. Los documentos consultados no explican la diferencia, así que ambas cifras se consignan.

Feller Rate estima el inicio de operaciones de esa primera fase en 2030. El dato encaja con la historia del campo: LaGeo perforó pozos de exploración en Chinameca entre 2009 y 2010, según el estudio presentado en el Congreso Mundial de Geotermia. Entre esa exploración y la planta financiada hay dos décadas.

El contraste con la solar es inevitable. Solo en 2024, El Salvador agregó 101,63 MW fotovoltaicos, según datos de la SIGET. La geotermia sumaría 25 MW hacia 2030, si el calendario se cumple. Ninguna de las dos cifras es una condena: miden tecnologías distintas, con perfiles de generación distintos y riesgos distintos.

Los límites y cómo leer las cifras

El primer límite es el recurso. La geotermia solo existe donde hay calor, permeabilidad y fluidos. El segundo es el riesgo de exploración: un pozo seco es dinero perdido. El tercero es el tiempo: permisos, perforación, construcción y conexión suman años.

El cuarto límite es estadístico. Quien lea una noticia sobre geotermia debería preguntar cinco cosas:

  1. ¿La cifra es capacidad instalada o generación? Son cosas distintas y suelen mezclarse.
  2. ¿Es producción neta, generación inyectada o estadística internacional? Cada definición da un porcentaje diferente.
  3. ¿De qué año es el dato y qué planta incluye? El ciclo binario de Berlín cambió la capacidad en diciembre de 2025.
  4. ¿Se compara con la solar por megavatios o por energía entregada? La respuesta cambia el ranking.
  5. ¿La planta está operando o en construcción? Un proyecto financiado no es un kilovatio en la red.

La geotermia salvadoreña es estratégica por una razón simple: entrega electricidad firme sin depender del clima ni del precio internacional del combustible. Esa virtud no la hace rápida ni barata de expandir. Entender ambas cosas a la vez es la diferencia entre una política energética y una consigna.

Cómo se hizo este artículo

Se contrastaron las cifras del operador (LaGeo), del regulador (SIGET), del Banco Mundial y de la base estadística de IRENA, y se usó el informe de clasificación de Feller Rate para el mix de generación de 2024. Los porcentajes de participación se presentan con la definición de cada fuente —producción neta, generación inyectada o estadística internacional— y no se promedian entre sí. Las horas de operación se calcularon dividiendo generación entre capacidad con datos de IRENA 2024; son valores implícitos, no reportados por la empresa.

  • Serie: Tierra y agua
  • Fuentes citadas: 8
  • Revisión editorial: Moisés Bonilla · Editor
  • Publicado: 20/10/2026 21:25
  • Correcciones: política pública

Preguntas frecuentes

¿Cuánta electricidad produce la geotermia en El Salvador?

LaGeo reporta 204,4 MW instalados y una producción neta equivalente al 21,8% de la electricidad del país. Feller Rate calcula un 19,8% de la generación inyectada en 2024, e IRENA registra 1.568,64 GWh ese año. Los porcentajes difieren porque miden definiciones distintas.

¿Por qué la geotermia produce más que la solar con menos capacidad?

Porque opera muchas más horas al año. Con datos de IRENA de 2024, la geotermia funciona del orden de 7.500 horas anuales y la solar unas 1.770. La primera entrega energía de base; la segunda, solo cuando hay sol.

¿Cuándo estará operando la planta de Chinameca?

El Banco Mundial aprobó en marzo de 2025 un préstamo de 150 millones de dólares para una planta de 25 MW. Feller Rate estima el inicio de operaciones en 2030. La exploración en ese campo empezó alrededor de 2009, lo que muestra los plazos típicos del sector.

¿La nueva ley de geotermia privatiza el recurso?

No cambia la operación estatal de LaGeo. Crea un marco para que privados exploren y exploten mediante concesiones aprobadas por la Asamblea, con incentivos fiscales por diez años y supervisión de la DGEHM.

Fuentes y documentos

  1. Información institucional: capacidad instalada y producción LaGeo S.A. de C.V. · 2026 204,4 MW instalados; 21,8% de la producción neta; campos de Ahuachapán y Berlín. Consulta: octubre de 2026.
  2. World Bank and El Salvador Promote Geothermal Energy for Sustainable and Inclusive Development Banco Mundial · 2025-03-28 Préstamo de US$150 millones; planta de 25 MW en Chinameca; exploración por hasta 40 MW; plazo de 30 años y seis de gracia.
  3. Nueva Ley de Energía Geotérmica fortalecerá matriz energética en El Salvador Asamblea Legislativa de El Salvador · 2025-09-11 Aprobación con 57 votos; competencias de la DGEHM; concesiones aprobadas por la Asamblea; incentivos fiscales y multas.
  4. El Salvador inaugurates Berlin binary geothermal power plant ThinkGeoEnergy · 2025-12-15 Planta binaria de 7,5 MW; inversión de US$37 millones; uso de calor residual; capacidad de LaGeo en 204,4 MW.
  5. LaGeo S.A. de C.V. — Informe de clasificación Feller Rate · 2025-10 Mix de generación inyectada 2024; 19,8% geotermia; capex de US$33 millones en pozos; inicio de Chinameca estimado en 2030.
  6. Strengthening Geological Interpretation using Fluid Inclusion Studies in Geothermal Fields of El Salvador World Geothermal Congress 2020+1 (LaGeo) · 2021 Profundidades de pozos, temperaturas de reservorio, exploración en Chinameca y San Vicente y peso de la geotermia en la generación.
  7. Energía solar supera a la hidroeléctrica como principal fuente renovable ContraPunto (con datos de la SIGET) · 2025-07-14 3.101,24 MW instalados al cierre de 2024; 734,23 MW fotovoltaicos (23,6% del parque); 101,63 MW solares agregados durante el año.
  8. IRENASTAT: Electricity statistics by country, technology and year International Renewable Energy Agency (IRENA) · 2026 El Salvador 2024: 209,4 MW y 1.568,64 GWh geotérmicos; 739,45 MW y 1.307,17 GWh fotovoltaicos; 8.640 GWh de generación total.

Autoría y revisión

Redacción infolenca

Equipo editorial

Equipo editorial de Infolenca. Redacta y documenta los cuadernos de la Edición 2026 sobre medio ambiente, clima, historia y patrimonio de El Salvador y Centroamérica.

Revisión editorial: Moisés Bonilla · Editor

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