Historia y patrimonio · Memoria y territorio

La Constitución de 1886 y el Estado liberal

El texto que consagró la propiedad privada, retiró a la Iglesia del registro civil y duró 53 años. Qué orden construyó la Constitución salvadoreña de 1886 y qué quedó fuera de sus garantías.

Ilustración editorial sobre la Constitución salvadoreña de 1886 y el Estado liberal
Ilustración: Infolenca · Edición 2026

Lo esencial

53 años

estuvo vigente la Constitución de 1886, derogada expresamente en 1939: la de mayor duración en la historia constitucional salvadoreña.

Corte Suprema de Justicia
13 de agosto de 1886

fecha en que la Asamblea Constituyente decretó la nueva Constitución.

Corte Suprema de Justicia
1881-1882

años de las leyes liberales que sustituyeron el régimen ejidal y comunal de tierras.

Castro Fagoaga y Cornejo Amaya (2006)

Entre 1871 y 1886 El Salvador tuvo varias constituciones y ninguna duró lo suficiente para ordenar el país. La de 1886 rompió esa secuencia: fue decretada el 13 de agosto de ese año por una Asamblea Constituyente y estuvo vigente 53 años, hasta su derogatoria expresa en 1939, según la reconstrucción de la Corte Suprema de Justicia. Ninguna otra carta fundamental salvadoreña ha durado tanto.

Ese texto es el documento fundacional del Estado liberal salvadoreño. No porque inventara el liberalismo —las reformas decisivas sobre la tierra son de 1881 y 1882—, sino porque le dio un marco jurídico estable: propiedad privada sin trabas, separación entre Iglesia y Estado, educación laica y gratuita en los establecimientos públicos, y un Poder Legislativo unicameral. Al mismo tiempo, dejó fuera de sus garantías a la mayor parte de la población rural, y su vigencia formal convivió con prácticas autoritarias que la desbordaron.

El país que llegó a 1886

El liberalismo salvadoreño se construyó sobre el café. Las reformas institucionales de la década de 1880 redefinieron el acceso a la tierra y crearon las condiciones para una economía cafetalera de exportación. Gabriel Escolán Romero lo formula con precisión: el problema que aborda su investigación es el de las transformaciones institucionales que redefinieron el régimen de acceso y uso de la tierra a partir de la década de 1880, y su tesis es que antes de esos cambios ya existían diferencias sociales significativas que condicionaron el desenvolvimiento político posterior.

Ese ordenamiento anterior se apoyaba en los ejidos y en las tierras comunales. Escolán documenta cómo la institución ejidal, de herencia colonial, seguía siendo central en la vida de los pueblos, y cómo la promoción del café, la generalización de cultivos comerciales y las presiones sobre el suelo fueron erosionando ese régimen hasta su sustitución legal. Las reformas no crearon desigualdad de la nada: la reorganizaron y la legalizaron.

Qué decía el texto de 1886

La Constitución de 1886 se organiza en títulos y artículos breves. El artículo 1 declara que la Nación salvadoreña es soberana e independiente y que la soberanía es inalienable, imprescriptible y limitada a lo honesto, justo y conveniente a la sociedad. El artículo 4 define un gobierno republicano, democrático representativo y alternativo, con tres poderes distintos e independientes. El artículo 10 prohíbe la esclavitud y el 11 declara a la República asilo sagrado para el extranjero que quiera residir en su territorio.

El núcleo liberal está en el Título II, sobre derechos y garantías. El artículo 5 elimina los privilegios hereditarios y prohíbe toda especie de vinculación de la propiedad; el 9 equipara los derechos a la vida, la libertad y la propiedad; el 31 declara inviolable la propiedad de cualquier naturaleza y solo admite la privación por utilidad pública comprobada y con indemnización previa. El artículo 12 garantiza el libre ejercicio de todas las religiones y establece que ningún acto religioso servirá para fijar el estado civil de las personas. El 33 declara libre la enseñanza, obligatoria la primaria y laica y gratuita la que se imparte en establecimientos costeados por el Estado.

Hay también un límite al poder privado, aunque acotado. El artículo 15 prohíbe obligar a prestar trabajos o servicios personales sin justa retribución y sin pleno consentimiento, y anula los contratos que tengan por objeto la pérdida o el sacrificio irrevocable de la libertad del hombre por causa de trabajo, educación o voto religioso. El artículo 19 prohíbe las penas perpetuas, la aplicación de palos y toda especie de tormentos, y admite la pena de muerte solo para delitos muy graves y puramente militares.

Artículos clave de la Constitución de 1886

ArtículoMateriaQué establecía
Art. 1SoberaníaLa Nación es soberana e independiente; la soberanía es inalienable e imprescriptible
Art. 4Forma de gobiernoGobierno republicano, democrático representativo y alternativo; tres poderes
Art. 5PropiedadSin privilegios hereditarios; prohibida toda vinculación de la propiedad
Art. 9GarantíasDerecho a conservar y defender la vida, la libertad y la propiedad
Art. 12ReligiónLibre ejercicio de todas las religiones; ningún acto religioso fija el estado civil
Art. 15TrabajoProhibido el trabajo sin retribución y consentimiento; nulos los contratos de servidumbre
Art. 19PenalProhibidas las penas perpetuas y los tormentos; muerte solo en delitos militares graves
Art. 31PropiedadPropiedad inviolable; expropiación solo por utilidad pública con indemnización
Art. 33EducaciónEnseñanza libre; primaria obligatoria; laica y gratuita la del Estado
Art. 37AmparoProceso de amparo ante la Corte Suprema o las cámaras de segunda instancia
Art. 54LegislativoPoder Legislativo ejercido por una Asamblea Nacional de Diputados (unicameral)

Fuente: Constitución Política de la República de El Salvador de 1886 y síntesis de la Corte Suprema de Justicia (2020).

La propiedad como centro del orden

La insistencia en la propiedad no es un detalle técnico. Al prohibir las vinculaciones y los privilegios hereditarios, la Constitución hacía convertible en mercancía todo el suelo del país, incluido el que antes estaba sujeto a reglas comunales. Al exigir indemnización previa para la expropiación, protegía al propietario frente al Estado. Al garantizar la libertad de contratación, dejaba en manos del mercado la relación entre quien tenía tierra y quien solo tenía brazos.

Escolán muestra que ese cambio no fue una operación limpia: la promoción del café y la generalización de cultivos comerciales generaron conflictos por linderos, por el tamaño de las parcelas ejidales y por el uso de tierras consideradas libres. La ley resolvió esos conflictos a favor de la propiedad individual registrada, no de la comunidad que las usaba.

Iglesia y Estado: una separación disputada

El artículo 12 cerró un conflicto de varios años. El historiador Maurizio Russo describe el enfrentamiento entre el Estado y la Iglesia católica como un rasgo esencial de la construcción del Estado burgués decimonónico en El Salvador. La disputa no era teológica: se trataba de quién llevaba el registro de las personas, quién celebraba el matrimonio con efectos legales, quién educaba y quién administraba los cementerios.

La Constitución resolvió el problema a favor del Estado. La laicidad de la enseñanza oficial y la regla de que ningún acto religioso fija el estado civil de las personas trasladaron esas funciones a oficinas públicas. Fue una separación formal, pero decisiva: redefinió la ciudadanía como una relación directa entre la persona y el Estado, sin mediación eclesiástica.

Un poder Legislativo, un amparo y una promesa

Dos innovaciones institucionales completan el cuadro. El artículo 54 concentró el Poder Legislativo en una Asamblea Nacional de Diputados, es decir, eliminó el Senado que habían tenido constituciones anteriores. El artículo 37 introdujo el proceso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia o las cámaras de segunda instancia, un mecanismo para reclamar contra actos que violaran las garantías constitucionales. Con eso, el texto no solo enumeraba derechos: ofrecía una vía para invocarlos.

La promesa era real y a la vez limitada. El amparo exigía saber leer, tener recursos y poder llegar a un tribunal. En un país donde la mayoría de la población era rural, analfabeta y dependiente de jornales, el acceso efectivo a esa garantía era una excepción.

Garantías escritas, práctica autoritaria

La Constitución de 1886 no impidió el autoritarismo; lo encuadró. El historiador Carlos Pérez Pineda señala que la Guardia Nacional fue creada por decreto del Poder Ejecutivo en 1912 y que solo en 1926 extendió su presencia efectiva a los catorce departamentos, y describe cómo la institución militar ganó aceptación hasta convertirse en sostén del régimen. En diciembre de 1931 los militares derrocaron al presidente Arturo Araujo; en enero de 1932 la represión de la insurrección campesina en el occidente del país consolidó un Estado autoritario militarizado con redes de clientelismo, según la síntesis que el mismo autor recoge.

Ese desenlace convivió con la continuidad formal de la Constitución. El texto siguió vigente bajo gobiernos que restringían la prensa, encarcelaban opositores y reprimían protestas. La distancia entre el artículo escrito y la práctica política es, quizá, el rasgo más salvadoreño del período: una carta liberal avanzada para su época, aplicada por un Estado oligárquico y luego militarizado.

1939: el final y la herencia

La Constitución fue derogada expresamente en 1939, bajo el régimen del general Maximiliano Hernández Martínez, que impulsó una nueva carta ajustada a su proyecto político. La de 1886 había durado 53 años y atravesado la consolidación del café, la creación de la Guardia Nacional, la crisis de 1929 y la matanza de 1932.

Su influencia no terminó con la derogatoria. Varias de sus fórmulas pasaron a constituciones posteriores: la Corte Suprema de Justicia recuerda que el artículo 36 de la carta de 1886 tenía contenido exacto al artículo 175 de la Constitución de 1950, una continuidad que el constitucionalista Romeo Fortín Magaña discutió en su momento al analizar cómo se interpretaba la separación de las personas que desempeñan el gobierno. El amparo, la laicidad de la enseñanza oficial y la inviolabilidad de la propiedad con indemnización previa siguieron siendo piezas del derecho salvadoreño.

Leer la Constitución de 1886 hoy sirve para entender un dilema que sigue abierto. Un país puede tener garantías bien escritas y, al mismo tiempo, una estructura de propiedad y de poder que las vuelve inaccesibles para la mayoría. La calidad del texto importa; la distribución de la tierra, del ingreso y de la capacidad de reclamar, también.

Cómo se hizo este artículo

Se trabajó con el texto original de la Constitución de 1886 y con la síntesis oficial de la Corte Suprema de Justicia, que fija la fecha del decreto, la duración y el contenido de los artículos citados. El contexto sobre tierra y reformas liberales proviene de una investigación publicada en ECA (UCA); el conflicto Iglesia-Estado, de un artículo de Cuicuilco; y la evolución del poder militar, de un ensayo de Diálogos (UCR). Se omitieron las cifras de exportación de café que no aparecían en las fuentes consultadas y no se atribuyeron declaraciones a personas que no fueran citadas en ellas.

  • Serie: Memoria y territorio
  • Fuentes citadas: 7
  • Revisión editorial: Moisés Bonilla · Editor
  • Publicado: 20/10/2026 23:55
  • Correcciones: política pública

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo estuvo vigente la Constitución de 1886?

Fue decretada el 13 de agosto de 1886 y derogada expresamente en 1939, es decir, 53 años después. Es la de mayor duración en la historia constitucional de El Salvador, según la Corte Suprema de Justicia.

¿Por qué se considera una constitución liberal?

Porque consagró la propiedad privada sin vinculaciones, prohibió los privilegios hereditarios, garantizó el libre ejercicio de las religiones, estableció que ningún acto religioso fija el estado civil, declaró libre la enseñanza y obligatoria y laica la primaria pública, y creó el proceso de amparo.

¿Qué relación tiene con las reformas de 1881 y 1882?

Las leyes de esos años sustituyeron el régimen ejidal y comunal de tierras y abrieron paso a la propiedad individual orientada al café. La Constitución de 1886 dio un marco estable a ese nuevo orden: la tierra ya convertida en mercancía quedó protegida por la garantía de propiedad del artículo 31.

¿La Constitución de 1886 separó la Iglesia del Estado?

Estableció una separación formal en materias decisivas: el artículo 12 garantiza la libertad de cultos y dispone que ningún acto religioso sirva para establecer el estado civil de las personas, y el artículo 33 hace laica la enseñanza en los establecimientos costeados por el Estado. El conflicto entre la Iglesia y el Estado venía de antes y continuó después, según la investigación de Maurizio Russo.

Fuentes y documentos

  1. La historia de las Constituciones Políticas de El Salvador: la Constitución de 1886 Corte Suprema de Justicia de El Salvador · Cátedra U · 2020 Fecha del decreto, 53 años de vigencia, derogatoria de 1939 y contenido de los artículos 1, 5, 9, 12, 15, 19, 31, 33, 37 y 54.
  2. Constitución Política de la República de El Salvador de 1886 Repositorio de jurisprudencia, Corte Suprema de Justicia de El Salvador · 1886 Texto íntegro de la Constitución, con las leyes constitutivas y la ley de extranjería.
  3. Relaciones entre Estado e Iglesia católica en El Salvador (finales del siglo XIX, comienzos del XX) Maurizio Russo · Cuicuilco 14(41), Escuela Nacional de Antropología e Historia (Redalyc) · 2007 El enfrentamiento Iglesia-Estado como rasgo de la construcción del Estado burgués decimonónico.
  4. Ritmos de crecimiento, reestructuraciones sociales y enfrentamiento político: el paisajismo rural salvadoreño en las vísperas de las reformas liberales, 1860-1880 (I) Gabriel Escolán Romero · ECA, vol. 69, n.º 736, Universidad Centroamericana José Simeón Cañas · s.f. Régimen ejidal y comunal, cambios institucionales en el acceso a la tierra y conflictos previos a las reformas liberales.
  5. Los orígenes del predominio militar en los sistemas políticos salvadoreño y hondureño Carlos Pérez Pineda · Diálogos Revista Electrónica de Historia, número especial 2008, Universidad de Costa Rica · 2008 Creación de la Guardia Nacional en 1912, derrocamiento de Araujo en 1931, insurrección y represión de 1932.
  6. Cuestiones prácticas de derecho constitucional Romeo Fortín Magaña · La Universidad, Universidad de El Salvador · s.f. Interpretación del artículo 36 de la Constitución de 1886 y su equivalencia con el artículo 175 de la Constitución de 1950.
  7. Institucionalidad de la propiedad agrícola en El Salvador durante el siglo XIX Castro Fagoaga y Cornejo Amaya · Universidad Centroamericana (UCA) · 2006 Decretos del 26 de febrero de 1881 y del 2 de marzo de 1882: abolición de la propiedad comunal y liberación de ejidos.

Autoría y revisión

Redacción infolenca

Equipo editorial

Equipo editorial de Infolenca. Redacta y documenta los cuadernos de la Edición 2026 sobre medio ambiente, clima, historia y patrimonio de El Salvador y Centroamérica.

Revisión editorial: Moisés Bonilla · Editor

¿Encontraste un error o un dato desactualizado? Escribinos y lo revisamos.