El clima de El Salvador no se entiende con una sola cifra. En un mismo día, la costa puede estar a 32 °C y la sierra de Apaneca a 18 °C; la lluvia puede caer en la capital y no en San Miguel. Este mapa reúne el clima actual y el pronóstico de siete días de las cabeceras de los 14 departamentos para comparar esas diferencias.
La herramienta usa la API pública de Open-Meteo, que no requiere clave ni registro. Los datos provienen de modelos meteorológicos globales, no de las estaciones del MARN o del SNET. Sirven para orientarse y planificar el día; no sustituyen un aviso oficial de protección civil.
Dos estaciones, muchos microclimas
El país tiene una estación seca, de noviembre a abril, y una estación lluviosa, de mayo a octubre. La lluvia no se reparte de forma uniforme: la franja costera y la cordillera reciben más agua que el corredor seco del oriente. En julio y agosto suele aparecer la canícula, un período más seco dentro de la estación lluviosa.
La altitud cambia el termómetro. Las cabeceras de la meseta central, como San Salvador o Cojutepeque, tienen noches más frescas que las ciudades costeras. Los mapas de clima suelen mostrar la temperatura del aire a dos metros del suelo; no miden el calor del asfalto ni el efecto de isla urbana.
Qué muestra cada dato
| Dato | Unidad | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Temperatura | °C | Saber si el día será fresco o caluroso |
| Sensación térmica | °C | Ajustar por humedad y viento |
| Humedad | % | Entender la sensación de bochorno |
| Precipitación | mm | Estimar si habrá lluvia y cuánta |
| Viento | km/h | Planificar actividades al aire libre |
| Pronóstico | 7 días | Comparar mínimas, máximas y lluvia |
Fuente: Open-Meteo.
Temperatura, humedad y sensación
La temperatura del aire no es lo que siente el cuerpo. Con 30 °C y 80% de humedad, el sudor se evapora más despacio y la sensación térmica sube varios grados. Por eso la herramienta muestra la sensación además de la temperatura: dos ciudades con el mismo termómetro pueden sentirse muy distintas.
La humedad también explica la diferencia entre la costa y la meseta central. En la costa, el aire húmedo del Pacífico suaviza las máximas pero aumenta el bochorno; en las zonas altas, la noche baja más y el día se siente más seco. El mapa no corrige por altitud: usa la coordenada de la cabecera, que puede estar en un valle.
El calendario de lluvias
La estación lluviosa va de mayo a octubre. Junio y septiembre suelen ser los meses más húmedos; julio y agosto pueden traer una pausa conocida como canícula, que no es una sequía declarada pero sí un período con menos lluvia. La estación seca, de noviembre a abril, concentra los días despejados y los frentes fríos del norte.
El pronóstico de siete días sirve para ver la tendencia, no para fijar una fecha. Una semana con 40% de probabilidad de lluvia puede terminar en dos aguaceros cortos o en ninguno. Para la agricultura, lo relevante es el acumulado y la distribución, no el ícono del día.
Por qué el mismo pronóstico no sirve para todo el país
Los modelos dividen el territorio en celdas de varios kilómetros. El Salvador es pequeño, pero su relieve no: entre la costa y la cordillera hay cambios de cientos de metros en pocos kilómetros. Una celda puede cubrir una ciudad y una montaña al mismo tiempo, y el modelo elige un valor promedio que no representa ni a una ni a otra.
Las lluvias de convección —esas nubes que descargan en una hora sobre un solo municipio— son especialmente difíciles de pronosticar. Por eso el mapa es útil para comparar cabeceras y planificar el día, pero no para decidir si una quebrada va a crecer. Para eso están los avisos del MARN y de Protección Civil.
Cómo usar el mapa
Cada punto representa una cabecera departamental. Al tocar un marcador o elegir una ciudad en el selector, el panel muestra la temperatura actual, la humedad, el viento, la lluvia y el pronóstico de siete días. La información se actualiza al cambiar de ciudad.
El pronóstico diario incluye mínima, máxima y precipitación acumulada. Una probabilidad alta de lluvia no significa que llueva en tu barrio: los modelos tienen resolución de kilómetros y no ven las nubes de convección que descargan en una sola calle. Por eso conviene usar el mapa como orientación y mirar el cielo.
Qué es Open-Meteo y qué no
Open-Meteo es un servicio abierto que combina modelos meteorológicos de agencias nacionales y europeas. Ofrece datos actuales, pronósticos y series históricas sin costo para uso no comercial. No es una entidad salvadoreña ni opera estaciones propias en el país: interpola modelos globales a la coordenada que se le pide.
El MARN y el SNET publican observaciones, avisos y pronósticos en sus sitios, pero al cierre de esta edición no ofrecen una API pública documentada. Por eso la herramienta usa Open-Meteo y deja claro que la fuente oficial para alertas es el MARN/SNET.
Lluvia, sequía y fenómenos
El Salvador está en el corredor seco centroamericano, una franja que alterna lluvias intensas con períodos secos. Los fenómenos de El Niño y La Niña cambian el patrón: El Niño suele asociarse a menos lluvia y La Niña a más. La herramienta no hace esa atribución: muestra el pronóstico, no el diagnóstico climático.
Para una decisión agrícola, un aviso de inundación o una alerta de tormenta, la referencia es el boletín oficial. El mapa sirve para comparar ciudades y para saber si conviene llevar paraguas; no para declarar una emergencia.
Cómo se actualiza
Open-Meteo actualiza sus modelos varias veces al día. La herramienta consulta el pronóstico cuando abrís la página y cuando cambiás de ciudad; no guarda una copia permanente. Si volvés más tarde, el panel puede mostrar un valor distinto aunque la ciudad sea la misma.
Esa actualización es una ventaja y un límite: el pronóstico mejora con las horas, pero también cambia. Un 60% de lluvia a las ocho de la mañana puede ser 30% a mediodía. Por eso conviene mirar la hora de actualización que aparece al pie del panel.
Qué hacer con la información
Para el día a día, el mapa responde preguntas simples: ¿hace más calor en San Miguel que en Santa Ana?, ¿va a llover en la tarde?, ¿qué temperatura hay ahora en la cabecera? Para decisiones de siembra, cosecha o emergencia, la respuesta no está en una celda de modelo sino en el boletín oficial.
La herramienta también sirve para enseñar que el clima del país no es uniforme en absoluto. Dos personas a 100 kilómetros pueden vivir el mismo día de forma distinta. Verlo en un mapa ayuda más que repetir un promedio nacional que no le sirve a nadie para decidir.
Límites de esta herramienta
Los datos se actualizan con la frecuencia del servicio y pueden tener retraso. La temperatura es la del aire, no la del suelo ni la de una azotea. La lluvia es un acumulado modelado, no una medición de pluviómetro. Y la cobertura de nubes puede cambiar en minutos.
Si encontrás una diferencia con una estación oficial, la fuente que manda es la oficial. La herramienta es una capa de consulta rápida, no un instrumento de calibración.