El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos emitió una orden para prohibir el uso de las herramientas de inteligencia artificial desarrolladas por Hangzhou DeepSeek Artificial Intelligence Co., Ltd (DeepSeek) en todas las agencias civiles federales. La medida implica la eliminación inmediata de estos productos y servicios de los sistemas tecnológicos gubernamentales, citando preocupaciones sobre la seguridad de los datos y riesgos potenciales para la seguridad nacional.
Motivos de la prohibición
Según el comunicado oficial del DHS, los modelos de DeepSeek representan múltiples vectores de amenaza. Para operar estas herramientas, los usuarios deben proporcionar información personal identificable (PII) y datos empresariales o propietarios, lo que permite a la empresa rastrear y crear huellas digitales de los usuarios. Además, las leyes chinas facultan al gobierno para acceder y recopilar datos almacenados por empresas privadas, lo que podría traducirse en la obtención de inteligencia sobre ciudadanos estadounidenses y programas gubernamentales.
El DHS también advirtió que los modelos pueden contener malware u otras vulnerabilidades de seguridad. Investigaciones de seguridad de código abierto detectaron múltiples fallas críticas en la aplicación móvil iOS de DeepSeek.

Contexto y antecedentes
Esta prohibición se suma a una serie de restricciones impuestas por la administración Trump contra tecnologías chinas en el gobierno estadounidense. En julio de 2026, se emitió una orden similar para excluir productos de DeepSeek en agencias civiles, incluyendo los departamentos del Tesoro, Estado y Justicia, aunque excluyendo al Departamento de Defensa. El Congreso estadounidense también restringió el uso de DeepSeek en sistemas de inteligencia desde finales de 2025, y el Departamento de Comercio prohibió su uso interno en marzo de 2026. La Agencia de Sistemas de Información de Defensa (DISA) también vetó DeepSeek en enero de 2025.
El expresidente Donald Trump ha manifestado reiteradamente su oposición al uso de tecnologías chinas, habiendo incluido en listas negras a empresas como Huawei, ZTE, SMIC, DJI, Hikvision y Dahua. Estas medidas se fundamentan en el temor de que el gobierno chino pueda obligar a estas compañías a instalar puertas traseras para espionaje.
Reacciones y próximos pasos
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China expresó su oposición a la politización de temas tecnológicos y comerciales, asegurando que protegerá los derechos de sus empresas. Por su parte, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. planea votar próximamente para impedir que laboratorios chinos realicen pruebas de hardware destinado al mercado estadounidense, en un contexto donde el 82% de los dispositivos electrónicos en EE.UU. fueron testeados en China el año pasado.
Estas acciones reflejan una estrategia más amplia de Estados Unidos para limitar la influencia tecnológica china en infraestructura crítica y sistemas gubernamentales, con el objetivo de proteger la seguridad nacional y la privacidad de sus ciudadanos.




