Un acto de solidaridad y adaptación en un evento público en Honduras ha captado la atención en redes sociales. Un empleado encargado de un juego de baloncesto en una feria local modificó la dinámica para que un joven con trastorno del espectro autista (TEA) pudiera encestar todos sus tiros y obtener el premio que anhelaba.
Un gesto de inclusión en la feria
Según informó Radio HRN en un comunicado oficial, el trabajador sostuvo el aro con sus manos y ajustó su posición para facilitar que el joven encestara cada balón con éxito. Este gesto permitió que el joven ganara un peluche gigante azul, que recibió con gran emoción y una sonrisa que quedó registrada en video.
Reacciones y valor social
La difusión del video generó múltiples comentarios positivos en redes sociales, donde usuarios destacaron la importancia de la empatía y la inclusión hacia personas con neurodivergencias. Un internauta señaló que el recuerdo del apoyo humano perdurará más que el premio material, mientras que otros resaltaron la necesidad de fomentar este tipo de actitudes en la sociedad.

Contexto sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA)
El TEA es una condición del neurodesarrollo que afecta la percepción del entorno, la comunicación y la interacción social. Las manifestaciones varían entre individuos, por lo que adaptar espacios públicos para favorecer la inclusión es fundamental para garantizar los derechos y bienestar de quienes forman parte del espectro autista.
Implicaciones y próximos pasos
Este caso pone en evidencia la importancia de crear ambientes accesibles y comprensivos en eventos masivos, promoviendo la participación plena de personas con diferentes capacidades. La experiencia vivida en esta feria hondureña puede servir como ejemplo para otras actividades públicas en la región.




