En los últimos tres años, más de 40 mil salvadoreños han sido retornados al país, la mayoría de ellos desde Estados Unidos. Solo entre 2022 y 2024, las cifras oficiales de la Dirección General de Migración y Extranjería suman más de 43 mil deportaciones.
Con la llegada de Donald Trump al poder existe mucha incertidumbre sobre el tema, ya que su principal promesa de campaña fue la deportación masiva de personas sin estatus migratorio. El 20 de enero, el nuevo gobierno declaró emergencia en la frontera sur y restableció el programa «Quédate en México».
Ante esto, organizaciones sociales e iglesias sugieren que el gobierno debe prepararse. El director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), William Pleites, advirtió que el país no está preparado para recibir al menos 150 mil personas deportadas, en un mercado laboral que solo genera entre 13 mil y 15 mil empleos formales al año.
El temor también alcanza a las remesas familiares: expertos estiman que cada deportado significa una caída de unos 39 dólares en el envío de remesas, en un país donde más de 1.6 millones de ciudadanos reciben este ingreso.