La represa Los Laureles, ubicada en Tegucigalpa, ha elevado nuevamente su cortina inflable con el objetivo de incrementar la capacidad de almacenamiento de agua en tres millones de metros cúbicos, según informó Julio Quiñónez, director de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC). Esta acción se enmarca en un plan para mejorar el suministro hídrico a la capital hondureña.
Preparativos para bombeo hacia La Concepción
Dara Colindres, subgerente de Agua Potable, explicó que ya se iniciaron las pruebas técnicas para el bombeo de agua desde Los Laureles hacia el embalse La Concepción mediante un sistema de tuberías subterráneas y bombas. Este embalse es estratégico, pues abastece aproximadamente al 60% de la población de Tegucigalpa.
El proceso de bombeo se realizará sin afectar la vida cotidiana de los capitalinos, ya que el traslado del agua se ejecuta a través de redes subterráneas que cruzan sectores del Anillo Periférico. Las autoridades ajustan los caudales para garantizar condiciones óptimas antes de iniciar formalmente el bombeo, previsto para el próximo lunes.

Mejoras en la calidad del agua y mantenimiento del embalse
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) explicó que las primeras lluvias suelen arrastrar lodo, sedimentos y materia orgánica hacia el embalse, por lo que se realizó una descarga controlada para facilitar la limpieza del reservorio. Esto permite retirar residuos y mejorar la calidad del agua almacenada, que luego será tratada para consumo humano.
Roque Andrade, jefe del subsistema de Los Laureles, agregó que la renovación del agua en el embalse debe cumplir con parámetros de calidad antes de ser enviada a la planta potabilizadora correspondiente.
Racionamientos de agua y gestión del recurso
A pesar de la recuperación de las reservas, Julio Quiñónez advirtió que los racionamientos de agua continúan vigentes, con ciclos cada 12 días. La UMAPS evalúa semanalmente los volúmenes disponibles, el consumo y la capacidad de procesamiento para ajustar los planes de suministro.
Las autoridades enfatizan que la mejora en los embalses no implica un aumento en el consumo doméstico, ya que es necesario administrar cuidadosamente las reservas durante los meses con menor precipitación.




