Amber Harpe, quien se desempeñaba como oficial de policía en Savannah, fue despedida en agosto luego de que una investigación interna determinara que compartió su información de acceso al sistema tecnológico Flock con su esposo, Tyler Harpe, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Según informó el Departamento de Policía de Savannah (SPD), esta acción violó las políticas de seguridad del departamento, ya que los datos de Flock no están autorizados para ser compartidos con ICE.
Uso no autorizado del sistema Flock
El sistema Flock es una plataforma tecnológica utilizada por el SPD para la gestión y monitoreo de información vehicular y de seguridad. Tyler Harpe, sin autorización oficial, realizó 983 búsquedas vinculadas a 97 placas de vehículos, la mayoría registradas a conductores hispanos, según reportó la cadena local WJCL. Los Harpe defendieron que estas búsquedas se realizaron exclusivamente con fines policiales y no para uso personal.
Decisión disciplinaria y contexto institucional
Inicialmente, el Mayor interino Max Nowinsky recomendó una suspensión leve de ocho horas para Amber Harpe. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por la Mayor Michelle Halford y el Subjefe de Policía Robert Gavin, quienes optaron por su despido. Además, otros cinco empleados del SPD fueron despedidos tras la investigación por uso indebido del sistema Flock, y cuatro de ellos fueron arrestados, aunque Amber Harpe no fue detenida.

Implicaciones tecnológicas y de seguridad
Este caso pone en evidencia los riesgos asociados con el manejo y acceso a sistemas tecnológicos sensibles dentro de las fuerzas de seguridad. El SPD enfatizó que compartir credenciales viola sus protocolos y puede comprometer la integridad de la información y la confianza pública. La situación también genera preocupación sobre posibles sesgos en el uso de datos, dado que las búsquedas se concentraron en vehículos de conductores hispanos.
Antecedentes y perspectivas
El uso de tecnologías como Flock en departamentos policiales busca mejorar la eficiencia en la vigilancia y control vehicular, pero requiere estrictos controles para evitar abusos o accesos no autorizados. Este incidente en Savannah refleja la necesidad de reforzar las políticas de seguridad informática y la supervisión del uso de datos sensibles en el ámbito policial.




