El estado de Nueva York continúa su ofensiva legal contra los mercados de predicción, argumentando que operan como negocios de apuestas ilegales. Según informó la Oficina de la Fiscal General de Nueva York en un comunicado oficial, se ha presentado una demanda contra la rama doméstica de Polymarket para detener su operación en el estado por falta de licencia.
Demandas simultáneas contra plataformas de mercados de predicción
La Fiscal General Letitia James y la gobernadora Kathy Hochul anunciaron esta nueva acción judicial, que se suma a otras demandas presentadas recientemente contra Kalshi, Coinbase Financial Markets y Gemini Titan. Estas plataformas están siendo investigadas por permitir apuestas sin la regulación adecuada, además de posibles violaciones relacionadas con apuestas por menores de edad, ya que la mayoría de usuarios deben ser mayores de 18 años, mientras que la edad mínima para apuestas deportivas en varios estados es 21.
Disputa jurisdiccional con la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas
Por su parte, la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) ha intervenido y presentado contrademandas, alegando que la regulación de los mercados de predicción corresponde exclusivamente a esta entidad federal. La CFTC sostiene que las acciones legales estatales exceden su jurisdicción, generando un debate judicial que aún no tiene una resolución definitiva.

Decisiones judiciales divididas y contexto regulatorio
Los tribunales han mostrado posiciones encontradas: mientras un panel del Tercer Circuito de Apelaciones favoreció a la CFTC en un caso contra Nueva Jersey, el Noveno Circuito apoyó la regulación estatal en Nevada contra Kalshi, bloqueando intentos de la empresa para evitar la supervisión estatal. Esta situación refleja la complejidad y el vacío regulatorio que enfrentan los mercados de predicción en Estados Unidos.
Implicaciones para el sector tecnológico y de apuestas
La creciente presión legal en Nueva York y otros estados podría impactar en el desarrollo y la operación de plataformas tecnológicas que ofrecen mercados de predicción, obligándolas a adaptarse a normativas estrictas o a cesar actividades en ciertas jurisdicciones. La resolución de estos litigios marcará un precedente importante para la industria y para la regulación de nuevas formas de apuestas digitales.




