La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en una herramienta clave para enfrentar el creciente problema del cibercrimen, especialmente en el ámbito de las estafas telefónicas y digitales. La empresa australiana Apate ha desarrollado un sistema que desvía las llamadas de estafadores hacia bots impulsados por IA, diseñados para mantener conversaciones largas sin caer en las trampas, con el objetivo de frustrar a los delincuentes y recopilar información valiosa sobre sus métodos.
Funcionamiento y alcance del sistema de bots
Según informó Apate en un comunicado oficial, su plataforma cuenta con aproximadamente 350,000 bots que no solo atienden llamadas, sino que también se infiltran en grupos de chat de estafadores y responden mensajes de texto. Estos bots adoptan diferentes personalidades, idiomas y perfiles para evitar ser detectados. La empresa ha logrado recolectar más de 250,000 datos en tiempo real, incluyendo URLs fraudulentas, cuentas usadas para lavado de dinero y detalles bancarios vinculados a las estafas.
Impacto en la lucha contra el cibercrimen
Dali Kaafar, fundador y CEO de Apate, explicó que cada minuto que un estafador conversa con un bot representa potencialmente la protección de cientos o miles de personas que podrían haber sido víctimas. Las llamadas con estos bots pueden durar más de dos horas, manteniendo a los delincuentes ocupados y agotando sus recursos. Esta estrategia se basa en la idea de crear “víctimas perfectas” que no caen en el engaño pero mantienen la interacción.

Innovaciones y perspectivas futuras
Además de Apate, investigadores como Mark Vero, de la ETH Zurich, han incorporado modelos de lenguaje de IA en honeypots (sistemas falsos para atraer hackers) para hacerlos más realistas y prolongar el tiempo que los atacantes invierten en ellos. Esto permite obtener información más detallada sobre las técnicas de los ciberdelincuentes y mejorar las defensas.
La colaboración entre fuerzas de seguridad, empresas tecnológicas, bancos y redes sociales podría beneficiarse de estas herramientas para compartir inteligencia y monitorear actividades sospechosas de forma más eficiente. La IA también se está explorando para explotar vulnerabilidades psicológicas de los atacantes, incluyendo tácticas de desinformación y distracción.
Contexto global del cibercrimen
A pesar de estas innovaciones, el volumen de estafas digitales sigue siendo elevado, con miles de millones de llamadas y mensajes fraudulentos anuales. Las operaciones más sofisticadas funcionan a escala industrial y representan un desafío constante para las autoridades. Sin embargo, la incorporación de IA en la defensa abre una nueva etapa en la lucha contra estos delitos, potenciando la capacidad de respuesta y la recopilación de inteligencia.




