En 2025, el Moosi Rani Sagar, un baori o pozo escalonado ubicado en la ciudad de Alwar, Rajastán, India, registró un desbordamiento sobre la acera por primera vez en más de 30 años. Este evento marcó un hito en la recuperación de estos sistemas hidráulicos ancestrales, que habían sido abandonados y considerados reliquias culturales hasta hace poco.
Recuperación de sistemas hídricos ancestrales
Los pozos escalonados, estructuras que permiten acceder al agua mediante tramos de escaleras, fueron diseñados para almacenar agua de lluvia en regiones áridas. Según informó La Nación, estas infraestructuras han demostrado ser resilientes frente a las variaciones climáticas, ofreciendo una alternativa sostenible para la gestión hídrica en zonas afectadas por la sequía.
Impacto de la crisis hídrica en Rajastán
Rajastán es uno de los estados más afectados por la escasez de agua en India, con prolongados periodos de sequía que afectan a millones de habitantes. La recuperación de los baoris contribuye a mejorar el acceso al agua potable y a mitigar los efectos del cambio climático en la región.

Iniciativas y desafíos actuales
De acuerdo con lo publicado por La Nación, desde finales del siglo XX se han implementado diversas iniciativas para restaurar estos pozos escalonados. Sin embargo, la falta de mantenimiento y la urbanización han puesto en riesgo su funcionalidad. La revitalización de estos sistemas requiere inversión y políticas públicas que promuevan su conservación como patrimonio cultural y recurso hídrico.
Perspectivas y próximos pasos
La recuperación del Moosi Rani Sagar y otros pozos similares abre la puerta a una gestión hídrica más sostenible en regiones áridas de India. El fortalecimiento de estos sistemas tradicionales puede ser clave para enfrentar la crisis del agua, siempre que se integren con tecnologías modernas y políticas ambientales adecuadas.



