Honduras completó la primera fase de su programa de siembra de nubes tras realizar 20 vuelos destinados a estimular precipitaciones en áreas clave para la agricultura y la gestión hídrica. La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), cubrió una extensión estimada entre 1.8 y 2.3 millones de hectáreas, incluyendo zonas de Valle, Choluteca, Comayagua, La Paz, Yoro, Francisco Morazán y El Paraíso.
Detalles de la operación y tecnología empleada
Las operaciones fueron ejecutadas por la empresa mexicana Startup Renaissance, especializada en tecnologías para la estimulación de lluvias. Durante los vuelos se dispersaron aproximadamente 2,000 litros de un producto con yoduro de plata, compuesto utilizado internacionalmente para favorecer procesos físicos que incrementan la precipitación. El piloto Víctor Torres destacó que las condiciones meteorológicas permitieron realizar vuelos casi diariamente, aprovechando nubes con características adecuadas para la siembra.
Zonas intervenidas y objetivos del programa
El programa se enfocó en territorios donde la disponibilidad de agua es crucial para la producción agrícola, ganadera y el abastecimiento de cuencas estratégicas, incluyendo áreas cercanas a la represa hidroeléctrica Francisco Morazán (El Cajón) y la cuenca del río Aguán. La SAG explicó que la cobertura aérea no garantiza precipitaciones en toda la superficie, sino que busca mejorar las condiciones para la formación de lluvias en estas regiones.

Evaluación y posibles vuelos adicionales
Concluidos los vuelos, la Secretaría de Agricultura y Ganadería inició la fase de análisis para evaluar el impacto de la siembra en los registros meteorológicos, niveles de embalses y caudales de las cuencas intervenidas. Wilmer Caballero, coordinador del programa, informó que aún quedan cerca de 180 litros del producto, lo que permitiría realizar hasta dos vuelos adicionales si las condiciones atmosféricas lo permiten, ampliando el total a 22 vuelos.
Inversión y contexto regional
El programa representa una inversión aproximada de 750,000 dólares (equivalente a 20.2 millones de lempiras), financiada por aportes públicos y privados, incluyendo sectores de la industria azucarera y productores de hortalizas. Esta iniciativa complementa otras acciones de la SAG para mitigar los efectos de la sequía, como la construcción de reservorios, sistemas de riego y asistencia técnica a agricultores.
Próximos pasos y relevancia para el país
La evaluación científica de los resultados aún no tiene fecha definida, pero será clave para determinar la efectividad de la siembra de nubes como herramienta para enfrentar la variabilidad climática en Honduras. Los datos recopilados permitirán tomar decisiones informadas sobre la continuidad y expansión del programa, con el objetivo de fortalecer la seguridad hídrica y productiva en las zonas intervenidas.




