El gobierno de Guatemala, encabezado por el presidente Bernardo Arévalo, ha puesto en marcha un plan de créditos blandos dirigido a cooperativas y asociaciones de microfinanzas que operan en la cadena de la canasta básica. El fondo, dotado con 50 millones de quetzales, tiene como objetivo principal facilitar el acceso a financiamiento en condiciones preferenciales para micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) que producen, distribuyen o comercializan alimentos esenciales en el país.
Créditos a tasa preferencial para el sector alimentario
La iniciativa, presentada por la viceministra de Desarrollo de la Mipyme, Elizabeth Ugalde, permitirá que las cooperativas accedan a préstamos a una tasa de interés del 0%. Estas entidades, a su vez, deberán canalizar los recursos a las mipymes con una tasa máxima del 5% anual. Este esquema representa una diferencia significativa respecto a las tasas habituales del mercado, que oscilan entre el 11% y el 13%, e incluso superan el 40% en algunas instituciones.

El programa está diseñado como un plan piloto y utiliza fondos existentes bajo el fideicomiso de la Mipyme, lo que evita la necesidad de incrementar el gasto público. Los créditos tendrán un plazo de seis años tanto para cooperativas como para mipymes, y la política se aplicará durante 24 meses, tras lo cual será evaluada para determinar su continuidad o ampliación.
Impacto esperado y contexto económico
La medida responde al impacto que el aumento en los precios de los combustibles ha tenido sobre los costos operativos de las mipymes del sector alimentario. Según el gobierno, al facilitar el acceso a financiamiento con tasas bajas, se busca aliviar la presión sobre los precios finales de los productos básicos y, en consecuencia, proteger la economía de las familias guatemaltecas.
El presidente Arévalo destacó que la estabilidad de las mipymes de la canasta básica es clave para mitigar los efectos de la inflación y garantizar la seguridad alimentaria. Guatemala se convierte así en uno de los primeros países de la región en ofrecer líneas de crédito a tasa cero para intermediarios financieros, con el compromiso de transferir estos beneficios a las mipymes vinculadas a la alimentación básica.