Endy Yadira Jiménez Calderón, supervisora de una planta automotriz en Naco, zona fronteriza entre Santa Bárbara y Cortés, falleció el 5 de octubre en circunstancias que aún están bajo investigación. Su hermano, Marvin Jiménez, dio a conocer comunicaciones encontradas en el teléfono de Endy que muestran una relación laboral positiva con su jefe inmediato, identificado como Edi Zúñiga.
Comunicación fluida y cordialidad laboral
Marvin Jiménez explicó que revisó numerosos mensajes y audios en el dispositivo móvil de su hermana, que abarcan varios años de trabajo con su superior. Según el hermano, estos registros reflejan una interacción respetuosa y cercana, contraria a versiones iniciales que sugerían una discusión fuerte previa al fallecimiento.
“Aquí hay audios que muestran el respeto y la buena relación que mantenían”, señaló Marvin durante una transmisión en vivo.
Dudas familiares sobre la falta de contacto tras el fallecimiento
A pesar de la aparente buena relación laboral, la familia cuestiona la ausencia de una comunicación directa por parte del jefe tras la muerte de Endy. Marvin comentó que envió un mensaje preguntando por qué no se había comunicado personalmente con ellos, dada la cercanía que mostraban los mensajes previos.

Estado actual y próximos pasos
La familia maneja la hipótesis de que la causa de la muerte fue un paro cardíaco, aunque esta información debe confirmarse mediante los procedimientos médicos oficiales correspondientes. Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial que esclarezca las circunstancias exactas del fallecimiento.
Contexto regional
La planta automotriz en Naco es un centro laboral importante en la zona fronteriza entre Santa Bárbara y Cortés, donde las condiciones laborales y la comunicación entre supervisores y empleados son aspectos relevantes para la estabilidad del sector industrial local. La muerte inesperada de una supervisora genera preocupación y demanda claridad tanto en la familia como en la comunidad laboral.




