El Salvador experimenta una notable disminución en su tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes, que ha caído de 106.3 en 2015 a 1.9 en 2024. Esta tendencia a la baja se mantiene según la proyección para 2026, que estima una tasa de 0.97, de acuerdo con la cuenta World of Statistics.
Reducción sostenida en la última década
Los datos históricos publicados por World of Statistics muestran que la caída más significativa comenzó en 2019, cuando la tasa bajó de 38.0 a 21.2 en 2020. Posteriormente, continuó descendiendo a 18.1 en 2021, 7.8 en 2022 y 2.4 en 2023, reflejando un esfuerzo sostenido para mejorar la seguridad pública en el país.
Proyección y contexto actual
La proyección para 2025 es de 1.36 homicidios por cada 100,000 habitantes, seguida por la estimación de 0.97 para 2026, lo que indicaría una continuación de esta tendencia positiva. Estos datos coinciden con informes oficiales y análisis de seguridad que señalan una mejora en los indicadores de violencia en El Salvador.

Factores y repercusiones
El descenso en la tasa de homicidios puede atribuirse a políticas de seguridad implementadas en los últimos años, incluyendo el régimen de excepción vigente y estrategias de control territorial. Según reportes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y organismos nacionales, estas medidas han tenido un impacto directo en la reducción de la violencia.
Además, encuestas recientes reflejan que el 87 % de la población apoya la continuidad del régimen de excepción, lo que evidencia un respaldo social a las acciones gubernamentales para mejorar la seguridad.
Perspectivas futuras
El Salvador mantiene la expectativa de consolidar estos avances en seguridad, con metas claras para reducir aún más la tasa de homicidios. El seguimiento constante de estos indicadores será clave para evaluar la efectividad de las políticas públicas y garantizar un entorno más seguro para la población.




