La diputada Claudia Ortiz llevó a cabo el pasado domingo una Asamblea Nacional Extraordinaria con el propósito de juramentar a los nuevos miembros de la Comisión Electoral Permanente (CEP) del partido político VAMOS. Esta acción generó controversia debido a que el partido opositor no reconoció la validez de dicha juramentación.
Juramentación y rechazo oficial del partido VAMOS
En un video difundido en redes sociales se observa a Ortiz realizando la juramentación ante un reducido grupo de simpatizantes. Sin embargo, el partido VAMOS emitió un comunicado oficial en el que manifestó desconocer estas acciones y afirmó que no fueron autorizadas por la dirigencia formal.
Situación interna y prórroga del Consejo Ejecutivo Nacional
El mismo día, Cesia Rivas, secretaria general de VAMOS, informó que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) notificó una prórroga de seis meses para que continúe funcionando el Consejo Ejecutivo Nacional (CEN) del partido. Esta medida implica que las elecciones internas podrán realizarse en un periodo posterior, manteniendo la vigencia del CEN actual.

Además, Rivas fue recientemente removida de su cargo como asesora jurídica en la Asamblea Legislativa, a petición de la diputada Claudia Ortiz, lo que evidencia tensiones internas y enfrentamientos de poder dentro del partido.
Contexto político y repercusiones
La disputa por el control de la Comisión Electoral Permanente de VAMOS refleja una crisis interna que podría afectar la organización y participación del partido en procesos electorales futuros. La prórroga otorgada por el TSE busca mantener la estabilidad temporal del órgano ejecutivo del partido mientras se resuelven las diferencias internas.
Este conflicto se suma a una serie de desafíos que enfrentan partidos políticos en El Salvador en cuanto a la gobernabilidad interna y la transparencia en sus procesos electorales.
Próximos pasos y expectativas
El partido VAMOS deberá definir en los próximos meses la convocatoria y realización de sus elecciones internas conforme a la normativa vigente y la supervisión del Tribunal Supremo Electoral. La resolución de esta disputa interna será clave para la cohesión y legitimidad del partido en el escenario político nacional.




