Más de cien ciudadanos de Ceuta participaron este sábado en una manifestación pacífica que recorrió varios puntos de la ciudad, culminando en una sentada simbólica en la rotonda que conecta la frontera del Tarajal con Loma Colmenar. Según informó Lanza Digital, esta acción buscó expresar unidad y reclamar atención ante la crisis migratoria y la situación social que atraviesa la ciudad desde finales de julio.
Recorrido y consignas de la protesta
La movilización comenzó alrededor de las 18:30 horas en las Murallas Reales y avanzó por el Polígono Virgen de África y la carretera N-352 hasta llegar a la glorieta junto al puesto fronterizo. Durante el recorrido, los participantes entonaron consignas como "Ceuta no se vende, se defiende", "Ceuta unida jamás será vencida" y "Un caballa nunca se rinde", dirigidas principalmente al Gobierno central.
Reivindicaciones y contexto local
En la rotonda, los manifestantes se sentaron en el asfalto en señal de unidad y guardaron un minuto de silencio por el sufrimiento de la sociedad ceutí. Posteriormente, la marcha continuó hacia Loma Colmenar, donde expresaron su apoyo a los vecinos que han protestado por la instalación de un recurso provisional de acogida para migrantes en una explanada cercana.
Los residentes han manifestado preocupación por la concentración de personas en las inmediaciones, especialmente por la proximidad de una guardería cuya apertura está prevista para septiembre. Además, al menos un centenar de migrantes permanece acampado fuera del recinto a la espera de poder acceder.
Demandas al Gobierno y desarrollo pacífico
La protesta finalizó en la Delegación del Gobierno, donde los participantes exigieron la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta y solicitaron una mayor implicación del Ejecutivo central para afrontar las consecuencias de la crisis migratoria. De acuerdo con lo publicado por Lanza Digital, la manifestación se desarrolló sin incidentes y mantuvo un carácter pacífico, en contraste con altercados ocurridos en concentraciones anteriores.