El Salvador se encamina a mejorar en temas relacionados con el uso del agua. Existen indicadores de límites planetarios, es decir, umbrales que indican hasta qué punto la actividad humana puede afectar al planeta sin poner en riesgo la vida como tal; estos van orientados al cambio climático, la biodiversidad, los flujos biogeoquímicos, el cambio del uso del suelo, los nuevos contaminantes, el uso del agua y la atmósfera, según la información difundida.
En el contexto actual, El Salvador se encuentra con crisis específicas en temas como el uso del agua, por los fenómenos pronosticados como El Niño y la canícula; también preocupan la contaminación por agroquímicos, la degradación del ecosistema y la erosión costera, por ejemplo en la playa El Icacal, en La Unión, agregó el reporte.
El concepto de límites planetarios fue propuesto en 2009 por un grupo de 28 científicos liderados por Johan Rockström, del Centro de Resiliencia de Estocolmo, y define nueve procesos críticos que regulan la estabilidad de la Tierra; la primera evaluación completa de los nueve límites se realizó en 2023, y los investigadores estiman que seis de ellos ya han sido traspasados, mientras que en la evaluación de 2025 se sumó la acidificación de los océanos como el séptimo límite rebasado, según el centro científico.
En cuanto a El Salvador, el informe final del proyecto de Neutralidad de la Degradación de las Tierras de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación advierte de tasas de erosión de hasta 30 toneladas por hectárea al año en la zona costero-marina, de un 32 % del territorio con vulnerabilidad a la erosión y de un 15 % de tierras severamente degradadas, además de que un 90 % de los pequeños productores no aplica prácticas de conservación de suelos; la agricultura con agroquímicos y la degradación de ecosistemas, como la observada en la playa El Icacal, agravan el panorama hídrico del país, concluyó la información difundida.