El Salvador continúa bajo alerta epidemiológica por el dengue, enfermedad que ha dejado nueve letalidades, la última víctima mortal un menor de edad: durante la semana más reciente se reportaron 239 casos sospechosos y en las últimas cuatro semanas la enfermedad transmitida por el zancudo ha disminuido considerablemente, lo que el ministro de Salud, Francisco Alabí, atribuye a las acciones antivectoriales ejecutadas, según la información difundida.
El ministro de Salud informó que ya dieron de alta a más de 500 personas que sufrieron la infección: «A todos los pacientes que llegan con sospecha de dengue les hacemos pruebas PCR para corroborar o descartar la enfermedad y así dar un tratamiento certero», dijo Alabí, quien agregó que «seguimos bajo alerta epidemiológica por dengue y es importante porque nos mantenemos vigilantes de esta enfermedad», según la información difundida.
De zika y chikungunya no hay casos en el país, mientras el oropouche, enfermedad viral que ya se puede detectar en los laboratorios nacionales, acumuló 1,774 casos en el mundo desde el 1 de agosto hasta el 6 de septiembre y aún no se ha detectado en El Salvador: la enfermedad se caracteriza por provocar fiebre alta, dolor de cabeza intenso y dolores musculares y articulares, según la información difundida.
«El zancudo no lo vamos a combatir con la fumigación: el control del vector lo alcanzamos si todos nos sumamos haciendo pequeñas acciones de control del vector», enfatizó el ministro de Salud, según la información difundida: en el país se desarrollan jornadas de fumigación, abate y eliminación de criaderos, y las autoridades reiteran que la prevención en los hogares es clave para frenar el dengue, según reportó Diario El Salvador.