El río Grande de San Miguel ya se desbordó en algunas comunidades, donde ha dejado inundados terrenos y casas. Las familias solicitan que se hagan obras en las bordas para que esto no vuelva a suceder en los siguientes años, porque el caudal del río, como en la mayoría de inviernos, continúa haciendo estragos y dejando inundadas viviendas y terrenos, según la información difundida.
A inicios de septiembre de 2025, habitantes de la zona alertaron que las bordas del río Grande de San Miguel «se han desmoronado» y que solo una de las dos estructuras se mantiene reteniendo el caudal, después de cuatro años de soportar las crecidas; las comunidades que históricamente resultan afectadas por los desbordes son el caserío Cazamota, Santa Fidelia, el cantón La Pelota, La Canoa y Miraflores, donde los pobladores piden un dragado del río y la intervención del Ministerio de Obras Públicas, según reportó elsalvador.com.
En julio de 2025 se registraron las primeras inundaciones del año en la zona: unas diez viviendas quedaron anegadas en Cazamota, donde una de las bordas resultó dañada en unos siete kilómetros; María Quinteros, una de las afectadas, y el líder comunitario Manuel Hernández, del cantón La Canoa, denunciaron entonces la situación, según reportó elsalvador.com. En enero de 2025, la misma zona reportó cerca de mil 500 personas en riesgo por el desborde del río, distribuidas en comunidades como Cazamota, Santa Fidelia, Miraflores, Los Llanitos, La Pelota, El Progreso y La Canoa, de acuerdo con el mismo medio.
En Cazamota, cantón El Brazo, al menos 40 familias están en riesgo por las crecidas, de las cuales 26 están mayormente expuestas a estos peligros, según la información difundida. Desde hace una década, el pastor de una iglesia del lugar pone a disposición sus instalaciones para refugio de los afectados; el refugio comunitario, administrado por la iglesia, brinda tres tiempos de comida a unas 300 personas en situaciones de emergencia, como ocurrió durante la tormenta Julia en octubre de 2022, y según la información difundida, durante este año aún no ha sido necesario habilitarlo.