Para que un perro de raza no desarrolle conductas violentas debe ser entrenado desde sus primeros años de vida: la mayoría de los problemas de comportamiento se debe a la falta de educación y socialización del can, y no a su genética, por lo que los especialistas recomiendan iniciar el adiestramiento desde cachorros, según la información difundida.
El entrenamiento canino debe comenzar en los primeros meses de vida, combinando la obediencia básica con la socialización con personas y otros animales; la raza del perro no determina su carácter, y una mascota bien entrenada es menos propensa a desarrollar conductas agresivas, según reportó Canal 12.
Un estudio publicado en 2022 en la revista Science, en el que se analizó el ADN de miles de perros, concluyó que la raza explica solo alrededor del 9 % de las variaciones en el comportamiento canino, un dato que respalda la importancia del entrenamiento sobre la genética, según el propio estudio.
En El Salvador, la Asociación Canófila Salvadoreña (ACANSAL), fundada en 1984 y reconocida desde 1991 como la entidad rectora de la canofilia en el país, promueve la tenencia responsable y el correcto entrenamiento de los canes, según reportó perrosenaccion.org.