En el país circulan 7,153 vehículos de marcas chinas: las más populares son JMC, Chery, Foton y JAC, mientras que son 219,669 motocicletas, en su mayoría Freedom, Serpento y Skyngo, que utilizan tecnología china y son ensambladas en Centroamérica, según la información difundida.
Datos del Banco Central de Reserva revelan que las importaciones de automotores de China han incrementado en un 400% en la última década; un importador consultado dijo que, si bien han aumentado, estas marcas no han desplazado a fabricantes como Toyota, Nissan, Honda, KIA e Hyundai, que juntas tienen el 45.67% del parque vehicular a escala nacional, según la información difundida.
El comercio de vehículos chinos alcanza el 23.3 por ciento del mercado de El Salvador, y el suministro chino ocupa el primer lugar en ese campo aun sin la firma de un tratado de libre comercio entre ambas naciones: el gigante asiático suministró equipos por 268.3 millones de dólares en 2025, cifra superior a los 160.01 millones del mismo período de 2024, y superó a dominadores tradicionales del mercado automotor salvadoreño como Corea del Sur, Japón, Estados Unidos y México, según reportó Prensa Latina con datos del BCR.
Según José Roberto Renderos, presidente de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Vehículos (Asalve), los precios de las marcas chinas son «sumamente agresivos»: un pick-up básico nuevo podría costar arriba de 29 mil dólares, pero los fabricantes chinos pueden colocarlo en 23 mil, según reportó Prensa Latina.