La Organización Mundial de la Salud (OMS) vigila una nueva variante de la covid-19, denominada NB.1.8.1, que ha incrementado los casos y las hospitalizaciones durante los últimos meses, según la información difundida. La variante, que es una derivada de la cepa ómicron, fue detectada por primera vez en enero y en la actualidad representa el 10.7 % de los casos globales notificados, de acuerdo con el informe del organismo.
A pesar del aumento de los contagios, la OMS indica en su informe que el riesgo actual para la población es bajo, y espera que las vacunas aprobadas sigan siendo eficaces contra esta variante, tanto en casos asintomáticos como en pacientes de gravedad, detalló el reporte. El Grupo Asesor Técnico sobre la Evolución de los Virus (TAG-VE) de la OMS designó a NB.1.8.1 como «variante bajo vigilancia» tras registrar 518 secuencias provenientes de 22 países, según El País.
El organismo señala que, a pesar de que la variante se ha detectado en destinos vacacionales como Egipto, Maldivas y Tailandia, no se consideran necesarias las restricciones de viaje ni comerciales por el momento, según el reporte. La prevalencia de la variante es mayor en la región del Pacífico Occidental, donde se han reportado aumentos de casos y hospitalizaciones, aunque no hay indicios de que provoque una enfermedad más grave que otras variantes en circulación, agregaron los informes.
La OMS insta a los países a mantenerse alerta ante la enfermedad y a fortalecer sus sistemas frente a todas las amenazas de enfermedades respiratorias, según la información difundida. Los estados miembros deben seguir ofreciendo vacunas contra la covid-19, de acuerdo con las recomendaciones del organismo, concluyó el reporte.