Según la información difundida, al menos un 57% de las viviendas del país que tienen una conexión de agua potable no cuentan con un sistema de saneamiento, es decir, de aguas grises que en su mayoría contienen jabón: una situación que impacta en la salud de las personas al no hacer una disposición correcta.
La falta de saneamiento es un problema extendido: cifras oficiales citadas por IPS Noticias revelan que el 61.5% de los hogares salvadoreños echa a la calle o al aire libre las aguas grises o «jaboneras», producto de lavados de ropa, manos y platos, mientras que solo el 33% se deshace de esos desechos mediante alcantarillado y el 2.3% por medio de fosa séptica.
La cobertura de alcantarillado en el país es limitada: un diagnóstico de la CEPAL señala que en 2020 solo el 42.6% de los hogares tenía acceso a saneamiento por red de alcantarillado, con una cobertura del 67.2% en las zonas urbanas y nula en las rurales, donde se recurre a otros medios de disposición de aguas negras.
Los insuficientes sistemas de tratamiento de aguas residuales han golpeado al ambiente y a la salud de la población durante décadas, como advirtió IPS Noticias: la mala disposición de las aguas grises, que contienen jabón y residuos de lavado, representa un riesgo para las personas cuando no se realiza de forma correcta, según la información difundida.