Feligreses católicos recuerdan las enseñanzas de monseñor Romero luego de 45 años de su muerte. Muchas personas se reunieron en la cripta donde se encuentran sus restos para rendir homenaje. A 45 años del magnicidio de monseñor Romero, muchos feligreses recuerdan sus enseñanzas y cómo su asesinato en un momento clave impactó en sus vidas. Una feligresa de 79 años contó cómo fue su reacción aquel 24 de marzo de 1980.
Este domingo, cientos de feligreses nacionales y turistas extranjeros comenzaron a llegar a la cripta de la Catedral Metropolitana de San Salvador, donde reposan los restos del santo, para participar en una misa conmemorativa, elevar oraciones y colocar flores en el mausoleo.
Monseñor Óscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba una misa en la capilla del hospitalito La Divina Providencia, por «odio a la fe». Fue canonizado por la Iglesia Católica en 2018 y es el primer santo salvadoreño.
En las vísperas del aniversario, varias personas también se acercaron al hospitalito La Divina Providencia para conocer más sobre la vida del pastor. Romero es recordado como la voz de los que no tenían voz y un símbolo de la lucha por la justicia y la defensa de los más vulnerables.