Según la información difundida, un impuesto del 5% a las remesas que envían los migrantes de Estados Unidos a otros países era una iniciativa del gobierno de Donald Trump, que fue frenada con el voto en contra de cinco legisladores republicanos y descartada por el comité de presupuesto de la Cámara de Representantes del país norteamericano.
La propuesta formaba parte del paquete fiscal prioritario del presidente Trump: la agencia Associated Press reportó el 14 de mayo de 2025 que el impuesto especial del 5% a las transferencias de remesas afectaría a más de 40 millones de personas, incluidos los titulares de residencia permanente y de visas de no inmigrante, mientras que los ciudadanos estadounidenses quedarían exentos.
Según El País, un comité de la Cámara de Representantes aprobó el miércoles 14 de mayo la propuesta con el respaldo unánime de los republicanos y el rechazo de los demócratas: el presidente de la Cámara, Mike Johnson, buscaba que el texto fuera aprobado antes del 26 de mayo.
La ciudadanía coincide en que un impuesto a este tipo de capital podría afectar la economía nacional, según la información difundida: analistas consultados por El País advirtieron que el gravamen obligaría a los migrantes a buscar canales informales para enviar el dinero a sus familias, lo que golpearía a los hogares que dependen de las remesas.



