Hacer una compra sin cerciorarse de si esta es hurtada o robada es receptación, un delito tipificado en el Código Penal, según la información difundida. El reporte indica que la pena va desde los 6 hasta los 10 años de prisión; se trata de un ilícito muy común que muchas personas cometen sin darse cuenta al momento de comprar un teléfono usado, sin hacer las indagaciones ni conocer más de los antecedentes del dispositivo. Ante esta problemática, un abogado señala que hay manera de comprar un dispositivo móvil a otra persona asegurándose de que a futuro no tendrá problemas legales, a través de un contrato de compraventa, indicó el reporte.
El delito de receptación está tipificado en el artículo 214-A del Código Penal, que establece: «El que, sin cerciorarse previamente de su procedencia legítima, adquiera, reciba u oculte dinero o cosas que sean producto de cualquier delito o falta en el que no haya tenido participación, será sancionado con prisión de tres a seis años», según jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia. La pena de 6 a 10 años mencionada en la información difundida difiere de la establecida en el texto legal, que es de 3 a 6 años de prisión.
La ley presume que las cosas son de ilícita procedencia cuando existe una notoria desproporción entre el precio de adquisición y su valor real, cuando los objetos son exhibidos, entregados o vendidos de manera clandestina, o cuando hay cualquier elemento de juicio suficiente para suponer que se conocía su procedencia ilegal, según la jurisprudencia de la Sala de lo Penal, que además ha confirmado condenas por receptación en casos de teléfonos celulares de procedencia ilícita.
Ante la compra de un dispositivo usado, los expertos recomiendan verificar la procedencia del bien y exigir facturas o comprobantes de compra, y en el caso de transacciones entre particulares, formalizar un contrato de compraventa que deje constancia de la operación, como señala la información difundida; cerciorarse del origen de lo que se compra puede ser clave para evitar problemas legales, concluyó el reporte.



