Así fueron incinerados 4 mil 341 kilos de cocaína, valorados en 109.1 millones de dólares, según la información difundida. La operación fue ejecutada por la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República, indicó el reporte.
Las autoridades salvadoreñas realizan de forma periódica la destrucción de la droga incautada, previa autorización de los tribunales, en predios autorizados para la quema controlada; antes de la destrucción, los equipos fiscales y policiales verifican el peso de cada paquete y realizan pruebas de campo para confirmar que en efecto se trata de cocaína, según la información difundida por el Ministerio Público.
Buena parte de la cocaína incinerada en el país proviene de incautaciones realizadas en altamar por la Marina Nacional y la Fuerza de Tarea Naval Tridente de la Fuerza Armada, en operativos contra el narcotráfico internacional, de acuerdo con la información difundida.
La destrucción de los estupefacientes busca desarticular las finanzas de las estructuras criminales y evitar que la droga regrese al mercado ilegal; los procedimientos se desarrollan bajo la supervisión de fiscales especializados y delegados de la Policía Nacional Civil, concluyó la información difundida.