Él es Roberto Molina, con su hijo de 10 años, un niño que desde que nació fue diagnosticado con epilepsia: su padre contó cómo ha sido el proceso y todo lo que implica padecer de esta enfermedad, que es muy compleja de tratar, según la información difundida.
La historia se conoció en el marco de la carrera púrpura contra la epilepsia, que se desarrolló el fin de semana con la participación de decenas de personas: la actividad busca recaudar fondos para los tratamientos de niños y adolescentes, y por segunda vez reunió a unas 600 personas, según reportó Canal 12.
Aunque la enfermedad es complicada, ya hay quienes la han superado: una de ellas es Rebeca Figueroa, quien desde corta edad fue operada en repetidas ocasiones y hoy preside Compasión Púrpura, una fundación que ella misma creó para ayudar a quienes padecen las complicaciones que atravesó, según reportó Canal 12.
Entre niños y adolescentes, la fundación apoya a más de 250 personas, y el aporte más frecuente es el suministro de medicamentos, debido a que el costo de estos fármacos es elevado: se estima que más de 369 mil salvadoreños padecen de la enfermedad, según reportó Canal 12.