Cientos de personas llegaron a Texistepeque para ser azotados: de esa tarea se encargan los talcigüines, que imparten castigo a quienes se les crucen al paso; quienes reciben los latigazos quedan libres de todo pecado, según la antigua tradición que se celebra en Texistepeque, Santa Ana, y que deja como enseñanza que el bien siempre vence al mal, según la información difundida.
La celebración se realiza cada Lunes Santo: en Texistepeque, los talcigüines, cuyo nombre proviene del náhuatl y significa «diabólicos», golpean con látigos de cuero a quienes se cruzan en su camino, después de la misa que da inicio a la jornada en la iglesia San Esteban, según reportó Christianity Today en español.
La tradición de los talcigüines es conocida como «la danza entre el bien y el mal», y cada año convoca a cientos de personas, entre lugareños y visitantes, que se someten a los latigazos como parte del rito, según reportó elsalvador.com.
La tradición de los talcigüines de Texistepeque está declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de El Salvador, según reportó Guanacos.



