Nayib Bukele

Nayib Bukele — Presidente de El Salvador · 29 Jul 2026

Bukele condecora al contingente de ayuda humanitaria enviado a Venezuela

Tema: Ayuda humanitaria

Contexto

Discurso del presidente Nayib Bukele durante la ceremonia de condecoración a los 452 hombres y mujeres que viajaron a Venezuela en la misión humanitaria tras la tragedia.

Lugar: Plaza de Banderas, El Salvador

Ceremonia de condecoración a los miembros de Protección Civil, Fuerza Armada, Policía Nacional Civil, Ministerio de Salud, bomberos, Cruz Verde, Cruz Roja y comandos de salvamento que participaron en la misión humanitaria en Venezuela.

Declaración completa

Muchas gracias a todos, principalmente a nuestros héroes que tengo aquí enfrente, miembros de diferentes organismos gubernamentales y no gubernamentales también, tenemos a miembros de protección civil, de la Fuerza Armada, de la Policía Nacional Civil, del Ministerio de Salud, de los bomberos, y también de Cruz Verde y Cruz Roja, comandos de salvamento. Señor vicepresidente de la República, doctor Félix Ulloa, miembros del gabinete de gobierno que nos acompañan acá, muchos de ustedes estuvieron de primera línea coordinando este esfuerzo, y también un saludo a las queridas familias de todos ustedes, a las familias de los rescatistas, de los médicos, de los paramédicos, de los psicólogos, de los veterinarios, de los especialistas, del personal de apoyo que estuvo ahí en Venezuela, y que sufrieron no tenerlo con ustedes, un poco la zozobra, todo lo que podía pasar allá, y han estado luchando de la mano de ustedes, y como dije al inicio, especialmente a los 452 hombres y mujeres que están aquí en frente mío, y que son los que viajaron a Venezuela, y que hoy serán condecorados por su participación en esta histórica misión humanitaria. Hoy estamos aquí para rendirles homenaje a ustedes. Las medallas que recibirán representan la gratitud de todo el pueblo salvadoreño, y me atrevería a decir, también del pueblo venezolano. También quiero reconocer a las 77 personas que trabajaron desde acá, desde nuestras oficinas, coordinando la misión, los insumos, los aviones, la logística, la maquinaria, los medicamentos, los alimentos, los permisos, las redes sociales que nos pedían, por favor vengan a ayudarnos aquí, por favor vengan a ayudarnos allá, y coordinar el mapa para trabajar y poder hacer una misión exitosa como la que se realizó.

Gracias a Dios, gracias al trabajo de ustedes, pero también gracias al trabajo de estas 77 personas que nos apoyaron. Pero cuando alguien ve la misión, y muchos creo que lo vimos a través de los medios de comunicación, a través de los vídeos, vimos mucho de lo que se hizo allá. Yo quiero que nos imaginemos por un momento lo que eso significa, sobre todo la parte de los rescates. Imagínense entrar en un túnel oscuro, largo, estrecho, que se ha abierto entre toneladas de escombros, entre losas de concreto, hierro torcido, polvo. Sobre sus cabezas no hay un techo seguro.

A veces había hasta una decena de pisos colapsados arriba de los túneles. Cada paso, cada centímetro, a veces tomaba horas avanzar, porque la estructura era inestable, caía polvo, porque llovía y había que suspender la operación, y había que seguir avanzando. Cada uno de esos pasos difíciles de dar, lo daban. Y quien estaba adentro, a quien iban a rescatar, no era un familiar de ustedes, no era un amigo de ustedes, era una persona que ustedes no conocían, que probablemente lo que habían escuchado, habían escuchado su nombre por primera vez. Sin embargo, ustedes sabían que era el esposo de alguien, era la esposa de alguien, era la hija o la mamá de alguien, era el amigo de alguien, era el hermano o la hermana de alguien, e iban a rescatarlo, a pesar del peligro que representaba en sus propias vidas.

En otro país, en otra tierra, ustedes sabían que detrás de cada una de esas personas, había una familia que los esperaba. Y esa persona que estaba ahí adentro, sentía la esperanza al escuchar las herramientas, a escuchar su voz, cuando ustedes decían, estamos aquí, somos del equipo de El Salvador y hemos venido a rescatarlo. La esperanza que ustedes le daban a la persona que iban a rescatar, la esperanza que ustedes le daban a la familia de esa persona que iban a rescatar, y la esperanza que le daban a todo un país que había salido de una de las tragedias más grandes de su historia y que tenía la esperanza que nosotros pudiéramos poner un poco de bálsamo en esas heridas. Esa es la definición del heroísmo. Yo lo dije una vez, de que la mayoría de nosotros estamos programados para huir del peligro.

Vemos el peligro y nos vamos. Vemos el peligro y nos alejamos. Pero hay algunas personas como ustedes, que cuando ven el peligro, van hacia él, a rescatar a los que están ahí. No es porque no tengan miedo, no es porque no entiendan o no comprendan el peligro, al contrario, lo comprenden mejor que cualquiera de nosotros, porque lo han estudiado, saben lo peligroso que es una estructura inestable, saben lo difícil y peligroso que es hacer un túnel dentro de esa estructura inestable. Y sin embargo, comprendiendo el peligro más que nosotros, entendiendo el riesgo más de lo que lo entendemos nosotros, aún así, van hacia él y ponen en riesgo sus vidas para salvar la vida de una persona que ustedes no conocen.

Esa es la definición de héroe. Se habla mucho de héroes y ustedes son héroes. Hay una cosa que vi, me atrevería a decir millones de mensajes de venezolanos diciendo gracias. Gracias al país, gracias a los recatistas del Salvador y ustedes que estuvieron allá. Ustedes nos han contado las sonrisas dentro del sufrimiento.

Gente que a pesar que estaba sufriendo por haber perdido todo, siempre tenía una sonrisa para ustedes, siempre tenía una palabra de agradecimiento para ustedes. Gracias por estar aquí, gracias por ayudarnos, gracias por montar esta clínica, gracias por rescatar a nuestros hermanos, gracias por rescatar a nuestras mascotas. Incluso rescatamos varias mascotas que para mucha gente que le había perdido todo, le cambiamos la vida con eso. Ejemplo de Camila, por ejemplo, rescatamos a ella y a su mascota. Todos observamos las operaciones de rescate y estábamos desvelándonos con ustedes, nerviosos, preocupados, tratando de coordinar lo mejor posible, pero eso no es ni la fracción de lo que ustedes estando allá, en medio de los escombros, en medio de la tragedia, hicieron.

Lo que nosotros hicimos es una pequeña fracción que le sirvió a ustedes para poder ejecutar su trabajo, pero realmente el trabajo, el heroísmo, lo hicieron ustedes. Y como lo mencioné al principio, también sus familias, sus esposas, sus esposos, sus hijos, pendientes al teléfono, si están bien, si ya regresaron al campamento. Algunos de ustedes estuvieron un mes allá, trabajando para ayudar al pueblo de Venezuela. Pero estoy seguro que esos millones de agradecimientos, millones de oraciones, les va a dar una gran bendición a todos ustedes y a sus familias también y a nuestro país. Porque cuando se ayuda, Dios premia.

Dios bendice el dolor alegre. Fue abrumador ver tantos mensajes de agradecimiento y de bendición en redes sociales, pero siempre hay uno que otro que se pudo haber quejado. Yo siempre les digo a esas personas, no da el que puede, da el que quiere. Nosotros no somos el país más rico, no somos el país más grande, no somos el país con más recursos o con más población, pero sí queríamos ayudar. Y como da el que quiere y como ayuda el que quiere, ayudamos.

Y la gente lo vio y la gente lo agradeció y al día de hoy todavía seguimos recibiendo agradecimiento de todas estas personas. Los pueblos hermanos, como nosotros, con nuestros hermanos venezolanos, no están presentes únicamente cuando es hora de alegría o cuando es hora de bonanza, sino que están presentes sobre todo cuando hay problemas, cuando la tierra tiembla, cuando las cosas se ponen feas. Ahí es donde se necesita saber que uno tiene un hermano que nos va a brindar una mano para ayudarnos a sacar adelante. Y nosotros en el gobierno tenemos muchos venezolanos que trabajan con nosotros y han trabajado con nosotros muchos años ya. Y nosotros conocemos de primera mano la tenacidad, la fortaleza, la resiliencia, la adaptabilidad y las ganas de salir adelante de ese pueblo.

Lo conocemos de primera mano y sabemos que así es allá también. No sólo porque ellos aportan aquí en nuestro país, en todos los rubros, en los hospitales, en las instituciones, sino que además sabemos que lo hacen ellos también allá y lo vimos con nuestros ojos. Vimos como muchos con sus propias manos ayudaban a sacar a sus parientes de los escombros. Vimos como muchos llevaban, bueno llegaron hasta cortarle el pelo a unos rescatistas salvadoreños porque trataban de dar lo que podía dar. Y si lo que podía dar era algo de comida, lo que podía dar era ayudarnos.

De hecho hubo 270 voluntarios venezolanos que colaboraron en la misión. Ellos no están acá para que los podamos condecorar, pero estuvieron trabajando mano a mano y hombro a hombro con ustedes. A todos ellos les mandamos también un gran saludo, un gran abrazo desde El Salvador. Gracias por habernos ayudado a poder ayudar a su pueblo. Estoy seguro que esta misión los ha marcado a todos ustedes de por vida.

Siempre van a recordar esta misión. Y la misión no se limitó a los rescates, que probablemente era lo que más se veía, sino a todo lo demás. Más de tres mil doscientas atenciones médicas que se hicieron en el hospital de campaña, aparte de las atenciones de emergencia que se hicieron antes. Más de mil cien atenciones veterinarias que se hicieron, no sólo a las mascotas que rescatamos, sino a la gente que llevó a sus mascotas a nuestro hospital veterinario de campaña que montamos. Más de 170 toneladas de ayuda, alimentos, insumos médicos, medicamentos que entregamos allá a los hospitales, a organizaciones.

Bastantes personas que llegaban a atenderse a nuestro hospital y nosotros no teníamos, tal vez en esos casos, la capacidad técnica para atenderlos. Los enviábamos a clínicas privadas con todo pagado. Y nosotros teníamos una capacidad instalada en nuestro hospital de campaña, pero queríamos ayudar más. Y si había gente que requería más atención, pues le dábamos seguimiento en una clínica privada con todo pagado. También lo hicimos con muchos de los rescatados.

Salían con golpes, con problemas, con síndrome de aplastamiento, etcétera. Y los mandamos en helicóptero de emergencia a clínicas privadas para poderlos estabilizar y que el gran trabajo que ustedes hicieron terminara en una alegría y en una persona sana con su vida recuperada. El Salvador no es ajeno a las tragedias. A nosotros ya nos tocó sufrir no sólo terremotos, sino guerra civil, la guerra de las pandillas, la dictadura de las pandillas. Somos un país pobre, relativamente con pocos recursos.

Nos ha tocado escarbar escombros para sacar a nuestros hermanos también. Nosotros sabemos lo que se siente. Y entonces no quedaba más que ir y ayudar. No es la primera vez que lo hacemos. Y yo dije una vez en Costa Rica, en un discurso que di ayer, que cada vez que ayudamos vienen bendiciones para nuestro país.

Hemos enviado misiones de ida a Guatemala, a Honduras, a Turquía, a Costa Rica, a Jamaica, y ahora a Venezuela. Y cada vez que hemos enviado una misión, han venido bendiciones para nuestro país. Y esta vez no será la excepción, porque Dios bendice al ahora alegre, y nosotros hemos dado con alegría. Y hemos ayudado a nuestros hermanos con todo lo que hemos podido. Fuimos lo más rápido que pudimos, nos instalamos lo más rápido posible, salimos inmediatamente, nos quedamos hasta dando la esperanza cuando la esperanza ya se había perdido.

Incluso me han llegado, y me imagino que ustedes también, de todo tipo de cartas, recuerdos, regalos, regalos sencillos, como un sticker con la bandera de El Salvador, la bandera de Venezuela, la bandera de Venezuela, la bandera de El Salvador, como una curita, cartas de niños, cartas de familias, un pedazo de un escombro en una bolsita, diciendo esta era parte de mi casa. Ese tipo de cosas, si a mí me han quedado marcadas, no me imagino a ustedes, que estuvieron allá dándolo todo. Tal vez con el paso de los años, los detalles de esta misión histórica se vayan volviendo un poco borrosos, y tal vez se olviden de los horarios, de los vuelos, de las noches sin dormir, o el número exacto de cada, de las horas de cada operación. Pero las personas a quienes ayudaron nunca van a olvidar sus rostros. Jamás.

Nunca olvidarán el sonido de sus herramientas acercándose entre los escombros. Nunca olvidarán la mano salvadoreña que apareció al final de ese túnel. Nunca olvidarán el momento en que alguien dijo, ya los encontramos, no están solos. Nunca olvidarán el momento donde les pasábamos un tubito para darles agua, para darles suero, mientras les dábamos palabras de consuelo, para que tuviera paciencia. Un rescate que duró más de 60 horas, en un túnel inestable además, que tuvimos que cerrar ese túnel y abrir otro para poder llegar.

Nunca van a olvidar las palabras cuando les decían vamos a sacarlos de aquí. Eso siempre será su mayor reconocimiento, mayor que esta ceremonia, mayor que la medalla que se les va a entregar. La mayor es en los corazones de un pueblo que está agradecido por la ayuda. Les quiero agradecer de nuevo en nombre de todo el pueblo salvadoreño, quien representó, y en nombre, aunque no lo representó, pero en nombre también del pueblo venezolano, quienes con millones de mensajes me han dicho, por favor agradezca a los rescatistas. Y estoy seguro que ustedes se lo han dicho también.

Mostramos al Salvador llevando esperanza. El país que antes necesitaba ser rescatado, ahora rescatando. El país que durante décadas pidió ayuda, ahora dando ayuda. El país que era reconocido por su tragedia, hoy comienza a ser reconocido por sus héroes. Pero de nuevo quiero decir algo con total y absoluta claridad.

Esta misión les pertenece a ustedes. Muchas gracias, que Dios los bendiga, que Dios bendiga a sus familias, que Dios bendiga a las personas a las que ayudaron, a las familias de ellos, al pueblo salvadoreño y al pueblo de Venezuela. Muchas gracias. Gracias.

Citas destacadas de esta declaración

Fragmentos cortos extraídos automáticamente del texto completo, atribuidos a Nayib Bukele.

«Gracias a Dios, gracias al trabajo de ustedes, pero también gracias al trabajo de estas 77 personas que nos apoyaron.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«Hay una cosa que vi, me atrevería a decir millones de mensajes de venezolanos diciendo gracias.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«Gracias al país, gracias a los recatistas del Salvador y ustedes que estuvieron allá.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«Pero estoy seguro que esos millones de agradecimientos, millones de oraciones, les va a dar una gran bendición a todos ustedes y a sus familias también y a nuestro país.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«Y nosotros en el gobierno tenemos muchos venezolanos que trabajan con nosotros y han trabajado con nosotros muchos años ya.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«No sólo porque ellos aportan aquí en nuestro país, en todos los rubros, en los hospitales, en las instituciones, sino que además sabemos que lo hacen ellos también allá y lo vimos con nuestros ojos.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«De hecho hubo 270 voluntarios venezolanos que colaboraron en la misión.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«A todos ellos les mandamos también un gran saludo, un gran abrazo desde El Salvador.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«Más de 170 toneladas de ayuda, alimentos, insumos médicos, medicamentos que entregamos allá a los hospitales, a organizaciones.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →
«Un rescate que duró más de 60 horas, en un túnel inestable además, que tuvimos que cerrar ese túnel y abrir otro para poder llegar.»
Nayib Bukele
Nayib Bukele
Presidente de El Salvador · durante Plaza de Banderas, El Salvador · 29 Jul 2026
Ver perfil de Nayib Bukele →